ELECCIONES: CASI NADIE SE SALVA DE SER “CHAPULÍN”

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    Para las próximas elecciones locales y federales en Colima, casi nadie se salva de esta etiqueta: diputados locales, federales, senadores y alcaldes en funciones de todos los partidos pretenden aspirar a otro puesto de elección popular para seguir con su trayectoria política.

    Sin duda, el caso más extremo de los actuales contendientes es el de Nabor Ochoa: inició con el PRI como diputado local en el 2000; al no ser candidato por su partido para la alcaldía de Manzanillo, “brincó” al PAN y ganó la presidencia municipal.

    De ahí, brincó otra vez a la diputación federal y al no ser ungido como candidato a gobernador, saltó nuevamente de partido y se convirtió en alcalde por segunda ocasión; Se hizo de nuevo priista pero al estar imposibilitado por sus estatutos para ser senador, lo hizo por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

    El resultado: en 11 años fue candidato del PRI, PAN, Partido Nueva Alianza y ahora del PVEM para cuatro puestos de elección.

    Otro caso en el PAN es Brenda Gutiérrez que inició como regidora en Villa de Álvarez, fue diputada local posteriormente; se postuló y ganó la alcaldía de ese municipio y ahora busca la Senaduría, aunque todas las candidaturas bajo las siglas de Acción Nacional.

    Actualmente en el congreso, casi todos los diputados locales tienen aspiraciones: José Manuel Romero Coello del PRI a la alcaldía de Colima; ese mismo puesto lo pretende el aliancista Nicolás Contreras Cortés, quien sería su tercer “salto” en 6 años.

    La alcaldía de Villa de Álvarez la pretenden los diputados Enrique Rojas y Alfredo Hernández; la de Manzanillo: Armida Núñez, Francisco Zepeda y Roberto Barbosa, todos del PRI; La de Tecomán: el priista Héctor Vázquez Montes y Alfredo Díaz Blake del PAN; la de Cuauhtémoc, Mely Romero del PRI y Olaf Presa del PT.

    Y en Coquimatlán, Comala, Ixtlahuacán, Minatitlán los diputados de esos distritos: Salvador Fuentes del PAN, Leonel González de ese mismo partido y los priistas Germán Virgen y Alejandro Cicerón, respectivamente, se consideran “candidatos naturales” para esas presidencias municipales.

    Resalta el caso de Armería, donde el panista José Luis López, ha dicho públicamente que no pretende competir en las próximas elecciones para la alcaldía y se da por descartado.

    De los diputados locales plurinominales, Milton de Alva buscaría su tercer salto al igual que Patricia Lugo, que iniciaron como regidores en la alcaldía capitalina, fueron diputados locales y ahora pretenden ser diputados federales; la priísta Itzel Ríos de la Mora fue considerada como aspirante al Senado pero no pudo dar el salto.

    En el caso de los senadores, Martha Sosa y Jesús Dueñas del PAN buscarán una diputación federal, mientras que Rogelio Rueda del PRI y Carlos Sotelo del PRD aún no han dicho si buscarán ser candidatos en las próximas elecciones.

    Los diputados federales Carlos Cruz e Hilda Ceballos del PRI buscaban una candidatura al Senado que finalmente no se les concedió, aunque todavía tienen oportunidad en lo local; en el PAN, buscan reacomodo Leoncio Morán, Pedro Peralta, quien pretende la alcaldía capitalina y Yulenny Cortés que aspira a la presidencia municipal de Villa de Alvarez; Indira Vizcaíno fue destapada para la candidatura de la izquierda para el municipio de Cuauhtémoc.

    A los presidentes municipales también se les considera “candidatos naturales” para otros puestos: Ignacio Peralta es candidato a Senador al igual que su homóloga villalvarense, Brenda Gutiérrez y el manzanillense, Nabor Ochoa; el tecomense Saúl Magaña aspira a una diputación local; Agustín Morales de Comala pretende una diputación federal; mientras que el armeritense Ernesto Márquez, no ha dicho si contenderá por segunda ocasión a la diputación local que perdió en el 2006.

    El síndrome de la bicicleta


    Para el analista político, Miguel Acosta, el político tiene la responsabilidad de cumplir como funcionario público en un cargo de elección popular, pero el tema ha sido ampliamente discutido después de la llamada “ley antichapulín” de Baja California para evitar que un político vaya de un puesto a otro, que finalmente el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) echó abajo por considerar que atentaba contra el derecho ciudadano de votar y ser votado.

    Aclara que la reforma política, que consideraba otros instrumentos como la reelección inmediata de diputados y alcaldes, ha sido detenida pero consideró que más que nada, deben reglamentarse las salidas de los funcionarios pues en Colima ha habido casos, como el de Brenda Gutiérrez y Virgilio Mendoza, que ha causado problemas para el funcionamiento de los ayuntamientos.

    También señala que en el caso de los diputados, es el puesto que lo ven más como un trampolín desde el primer momento “entran desde el principio con el síndrome de la bicicleta, si no pedalean se cae, y empiezan a buscar en automático el siguiente cargo”, dijo.

    Pero afirma que si al político se le impide buscar otro cargo, entonces tendría que considerarse la reelección “El impedirles (buscar otro puesto) tendría que ir con la reelección (…) creo que en México tenemos un temor justificado a las reelecciones, pero en los hechos ya existe aunque no inmediata”, precisó.

    El analista argumenta que es un asunto ético pero también legal porque “a los políticos no se les puede exigir lo que la ley no establece”, puntualizó.

    Para el politólogo y escritor, Fernando Dworak, en un artículo publicado en el periódico El Financiero, permitir la reelección inmediata permitiría rendir cuentas a los ciudadanos y no a su partido, a manera de condición de continuar en su puesto.

    Al no permitirse la reelección, el dilema es que en las campañas electorales la inversión en medios que se requiere es considerablemente mayor: “aquí no triunfa la propuesta o el desempeño, sino el eslogan, la imagen y el jingle. Por lo tanto, el actual sistema no nos salva del poder mediático: más bien, nos entrega a sus fauces”, aclara.

    Porque “no importa si fueron antes legisladores locales, alcaldes o incluso diputados o senadores: las campañas no se basan en resultados de gestión, sino en promesas, toda vez que cuanto hizo antes no es relevante para el puesto al que aspira”, apunta.

    Sin embargo, los opositores a la reelección inmediata argumentan que los diputados y alcaldes pueden usar sus presupuestos a su favor para usar dinero público en campañas, y “los candidatos y partidos nacionales carecen de interés en transparentar sus gastos, pues no les beneficia o les perjudica en lo absoluto”, apunta Dworak.

    Cada vez son más ciudadanos los que están en contra de que los políticos no cumplan con el encargo del que fueron electos, pero mientras no haya una reforma política que resuelva este problema, el “chapulineo” será la única forma de profesionalización de los políticos por la vía legal.

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