*Las capitanías de puerto ya han comenzado a cerrar la navegación a embarcaciones menores en puertos clave como Manzanillo
Alfredo Quiles Cabrera| CN COLIMANOTICIAS
Colima, Col.- El huracán “Polo” ha alcanzado la temible categoría 5, y aunque no tocará tierra, sus bandas nubosas desatarán olas gigantescas y destructivas, que alcanzarán los 5 y hasta los 6 metros entre miércoles y jueves, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Coordinación Nacional de Protección Civil, instancias que han emitido alertas urgentes este martes 22 de septiembre de 2026. El motivo es la rápida e imponente intensificación del huracán “Polo” frente a las costas nacionales.
Este poderoso ciclón se ha convertido en un monstruo de categoría 5 en la escala Saffir-Simpson. Actualmente, su centro se localiza a unos 335 kilómetros al sur de Zihuatanejo, Guerrero, y a 555 kilómetros de Manzanillo, Colima.
La Coordinación Nacional de Protección Civil ha detallado cómo afectará este gigante a las costas mexicanas. Las autoridades advierten que el tamaño de las olas variará drásticamente dependiendo de la región geográfica y la cercanía con el ojo del huracán.
En las costas de Michoacán y Guerrero, se espera el impacto más severo durante las próximas horas. Los pronósticos oficiales señalan que el oleaje alcanzará entre 3 y 4 metros de altura inicialmente, golpeando con fuerza la infraestructura costera.
Sin embargo, la situación empeorará drásticamente hacia el miércoles y jueves. En estas mismas zonas, junto con el litoral de Colima, las olas podrían elevarse hasta los 5 o 6 metros, creando verdaderas paredes de agua y condiciones marítimas destructivas.
No solo el epicentro del fenómeno sufrirá los estragos del mar embravecido. En Oaxaca y Jalisco, las olas oscilarán entre los 2 y 3 metros de altura, lo que sigue representando un riesgo considerable para la navegación y los bañistas.
Por su parte, la costa occidental de la península de Baja California también sentirá los efectos remotos de este sistema. Allí se prevén olas de 1.5 a 2.5 metros, obligando a las embarcaciones menores a extremar precauciones y buscar refugio.
Incluso estados más alejados de la trayectoria principal, como Sinaloa, Nayarit y Chiapas, experimentarán un mar de fondo significativo. En estas regiones, el oleaje rondará entre 1 y 2 metros de altura, alterando las actividades pesqueras y turísticas locales.
El gobierno federal ha hecho un llamado enérgico a toda la población costera. La instrucción principal es mantenerse alejados de las playas, malecones y suspender de inmediato cualquier actividad acuática o recreativa.
Además del oleaje gigante, las extensas bandas nubosas del huracán “Polo” provocarán lluvias torrenciales continuas. Esto incrementa exponencialmente el riesgo de deslaves en zonas serranas, desbordamientos de ríos e inundaciones severas en las partes bajas de los estados afectados.
Las capitanías de puerto ya han comenzado a cerrar la navegación a embarcaciones menores en puertos clave como Manzanillo. Es fundamental seguir las indicaciones de las autoridades locales, mantenerse informados y no subestimar la fuerza de este ciclón histórico.






