“Yo creo que Josefina Vázquez Mota y Gustavo Madero deberían dimitir”, dice Antonia Martínez, catedrática de Ciencia Política y directora del Centro de Estudios de México en la Unión Europea (Cesmue). Mientras Ludolfo Paramio, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), opina que en el PAN son necesarias caras nuevas.
En México, Cecilia Romero, secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional, señaló que su instituto apostará a cambiar su procedimiento para elegir al candidato presidencial en 2018, pues el método actual fue desgastante y divisionista, lo que a la postre fraguó una derrota.
“Creo que todos los que han tenido responsabilidades políticas en los últimos años en el partido deberían dar un paso atrás y dejar que entre gente más joven que ha ocupado una posición secundaria. Aunque en el caso de Vázquez Mota da la impresión de que eso no está dentro de sus planteamientos y que lo que quiere es hacerse del control del partido, lo que va a provocar una lucha por el poder entre los líderes del PAN”, prevé la experta Antonia Martínez.
En ese sentido, recuerda que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), tras su derrota electoral en 1996, tampoco lo hizo: “Los líderes políticos nunca quieren ceder voluntariamente el poder (…) El PSOE se vio obligado a hacerlo cuando José Luis Rodríguez Zapatero ganó la secretaría general en el Congreso, que celebró el partido en 2000, pero los líderes no lo hicieron voluntariamente”.
En el caso del PAN, Martínez no cree que vaya a pasar lo mismo, “puesto que no parece que haya un candidato tipo Zapatero que les arrebate el poder a los líderes panistas. No tengo la impresión de que ese candidato esté surgiendo en el seno del PAN. Lo mejor sería que en el próximo congreso se sustituya a [Gustavo] Madero y el nuevo líder monte un nuevo equipo y oriente el programa”.
Aunque la experta no descarta que pase como en el PRI: “Que sean los gobernadores los que pasen a tener posiciones de poder para controlar al partido”.
Urgen “caras nuevas”
Ludolfo Paramio, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), opina que en el PAN son necesarias caras nuevas: “Yo no debo decir si deben dimitir o no, porque eso lo debe decidir cada partido (…) pero sí debería entrar gente nueva, caras jóvenes”.
“No lo sé”, responde cuando se le pregunta si en el blanquiazul podría surgir un Zapatero. “Los liderazgos no se pueden crear, aparecen, y tampoco se pueden decidir, deben darse buenas condiciones, no hay fórmulas mágicas. El futuro dirá si hay un líder nuevo o no capaz de tomar las riendas del partido”.
Arantza de Areilza, decana de IE School of Arts and Humanities, comenta que “dentro del PAN suenan nombres que gozan de apoyos fuertes, como el de Luisa María Calderón, hermana de Felipe Calderón, senadora electa, y el del propio Gustavo Madero, pero habrá que esperar a que se celebre la conferencia del partido para saber más”.
Sobre la derrota del PAN en las recientes elecciones, Paramio considera que se debió a que el Presidente Calderón se centró en la lucha antinarco “y no obtuvo los resultados que se esperaban”. Martínez coincide con él y agrega: “Todo lo demás lo ha dejado en segundo plano, no parecía que fuera relevante la redimensión del papel de México en la economía después de la crisis económica, un tema del que el PAN no se ocupó”.
En su opinión, el blanquiazul ha perdido sus señas de identidad durante estos años, no sólo porque no instrumentó los elementos ideológicos más relevantes del partido cuando gobernó, como la profundización democrática más ligada a la democracia representativa clásica, de la que se olvidó, e incluso usó herramientas clientelares del PRI.
Otro de los errores del PAN, dice Martínez, es la campaña electoral: “Fue terrible, de una mujer del siglo XIX”. El blanquiazul “tendría que replantear su planteamiento ideológico de cara al futuro. Nos guste o no, debería volver a su esencia”.
Paramio opina que las dos tendencias que hay en el partido, una más a la derecha que la otra, “deberían acercarse y mostrar una posición común para fortalecer el discurso”.
Areilza considera que el partido “debe hacer un ejercicio de introspección en el que analice los errores cometidos, con el fin de reelaborar su estrategia y revisar su programa teniendo en cuenta el nuevo escenario político”.
En cuanto a las declaraciones hechas por el ex presidente Vicente Fox en favor del candidato Enrique Peña Nieto, Paramio y Martínez creen que “lo deberían haber expulsado del partido (…) En España habría sido impensable que ocurriera algo así en el PSOE.
Sobre si el PAN debe o no seguir la estrategia del PRD de impugnar los comicios, ambos opinan que eso acabaría por sepultar al partido.
“El PAN debe ocuparse de su futuro y alejarse del PRD”, afirma Paramio; la estrategia de Andrés Manuel López Obrador “es equivocada y negativa para la izquierda, y será negativa para el PAN si se deja llevar”, dice Martínez.
“Deberían replantear una estrategia ideológica y de líderes para los años siguientes que van a estar en la oposición, que parece que van a ser bastantes, como mínimo 12 o más”.
Fuente: EL INFORMADOR
