“El diálogo no significa claudicación de ninguna de las partes, significa ir acercándose a la verdad y poder hacer cosas importantes”, señaló en entrevista radiofónica.
En tanto, en conversación con Azucena Uresti para MILENIO, el poeta lamentó que durante el diálogo en el Castillo de Chapultepec el presidente Calderón ese mantuviera firme en no modificar su estrategia de seguridad.
“No le pedimos que deje de hacer lo que tiene que hacer, sino que cambie esa forma de hacer las cosas”, apuntó Sicilia.
“La reunión de ayer (jueves) nos demostró que se puede dialogar, ser firme y fuerte en la diferencia y abrir espacios para seguir avanzando, ir construyendo y cambiar mentalidades equivocadas”, comentó.
Cuatro horas en Twitter
Por separado, el presidente Felipe Calderón continuó la reflexión sobre su diálogo con el Movimiento por la Paz, al que calificó de “experiencia intensa y aleccionadora”.
Durante cuatro horas (las 7 hasta las 11 de la mañana), el mandatario colocó en su cuenta de Twitter 34 mensajes, en los cuales reiteró su pesar por las víctimas del hampa.
También insistió en su convicción de que la inseguridad no la causan las fuerzas federales, sino el crimen organizado, y llamó a todos los sectores de la sociedad a hacer su parte para resolver los problema de inseguridad, corrupción e impunidad.
“El diálogo con las víctimas de la violencia fue muy enriquecedor para mí. Creo que para todos. Vamos a darle seguimiento entre todos”, fue el mensaje con el que el Presidente cerró su comunicación luego del diálogo en Chapultepec.
Precisó que las tres vertientes de su estrategia son enfrentar a los criminales, reconstruir las instituciones de seguridad y recuperar el tejido social.
También aceptó que se deben crear oportunidades para los jóvenes, pero recordó que a todos toca “reconstruir los cimientos de la casa común dañada por el crimen, la corrupción y la impunidad”.
“A unos corresponde gobernar; a todos elegir y vigilar a los gobernantes, ser mejores ciudadanos y estar cerca de los hijos”, dijo.
El presidente Calderón reiteró su disposición a “rectificar errores y buscar alternativas”, pero también su decisión de “defender a las familias, cuando su propia autoridad no pueda o no quiera defenderlas de criminales”.
Como lo hizo el jueves en Chapultepec, el Presidente citó un verso que el propio Javier Sicilia tomó de Bertolt Brecht: “Un día vinieron por los comunistas y no dije nada; otro día por los judíos y tampoco dije nada; un día llegaron por mí y no tuve qué decir.
“Cuando vinieron por los primeros hubo quien no dijo ni hizo nada. En cuanto estuvo en mis manos actué, con aciertos y errores, pero actué. Y sí debemos pedir perdón por las víctimas que no pudimos defender. Pero no por haber actuado contra los criminales que causan esas muertes”, dijo en tres tweets consecutivos.
Insistió en el dolor que le causa la vida segada injustamente de muchos jóvenes inocentes y sus padres pidiéndole encontrar a sus hijos desparecidos.
En este punto recordó que México no llegó derepente a esta situación: “Se fueron acumulando transas e intereses hasta que un día estalló, como la energía de un volcán que entra en erupción”.
En la entrevista televisiva que concedió a MILENIO, el escritor detalló que para el siguiente encuentro con el Presidente, que se realizará dentro de tres meses, asistirá acompañado de expertos en materia de seguridad para abordar el tema y tratar de lograr que el Ejecutivo acceda a realizar un cambio en su estrategia.
Sin embargo, dijo que sería importante que estuvieran presentes los secretarios de Defensa, de Marina y de la SSP.
Claves
Mercado de drogas
•El ombudsman capitalino, Luis González Placencia, aseguró que la intervención gubernamental con “perspectiva prohibicionista” en el tema de las drogas es la que ha permitido su expansión.
•“De los años 80 para acá es cuando hemos vivido esta fase de la guerra contra las drogas, y ha sido precisamente esa intervención con perspectiva prohibicionista la que ha motivado la expansión del mercado de los drogas”, consideró.
•En el foro Drogas y Derechos Humanos, Plascencia señaló que la paradoja de esta estrategia es que, al querer salvar vidas, se han perdido 40 mil.





