De la investigación se desprende que en enero de 2006 la hoy procesada en complicidad con otra persona del sexo femenino planeó un autosecuestro, y por ello la Procuraduría de Justicia de Baja California envió la solicitud de colaboración a su similar en Colima, a fin de ejecutar dicho ordenamiento judicial librado por el juez quinto de lo penal en esa ciudad.
Una vez agotados los trámites correspondientes, García Mejía fue entregada a la policía ministerial de aquel estado a fin de ser recluida en el centro de readaptación.





