DESTAPES O DESCOBIJES

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    Mediante las encuestas que se han realizado acerca de las simpatías por los precandidatos para las postulaciones a la elección de gobernador, así como las de preferencias electorales partidistas para en este proceso por arrancar en marzo, cada vez se define más por valorar el perfil individual de quienes pudieran ser nominados por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido Acción Nacional (PAN), como las dos principales fuerzas políticas en esta próxima contienda.

    Aunque en el PRI, a principios de enero, se consideró que había ocho precandidatos a gobernador, las encuestas llevadas a cabo por empresas particulares y ya publicadas en los periódicos hace alrededor de quince días, permitieron saber quiénes podrían reunir las preferencias para pasar, digamos en términos deportivos, a finales. De esta manera ocurrió que se dieron varias declinaciones para esa postulación: Miguel Ángel Aguayo López decidió declinar y tomar protesta para su segundo periodo como rector de la Universidad de Colima; también declinaron al respecto el alcalde tecomense Juan Carlos Pinto y el maestro Carlos Cruz Mendoza, resultando este último postulado por el PRI como candidato a diputado federal por el segundo distrito electoral. Con esto, quedaron cinco presuntos finalistas.

    Por otra parte, en el PAN, habiendo inicialmente siete precandidatos a ser postulados para la gubernatura, al menos ya se descartaron tres: el alcalde manzanillense Virgilio Mendoza Amezcua por encontrarse en riesgo de inhabilitación para ocupar un cargo público; el ex alcalde porteño y actual diputado federal Nabor Ochoa, también en el filo de la navaja para conservar su militancia blanquiazul; y Pedro Peralta Rivas, quien adelantó su precampaña y cuyas preferencias entre los encuestados son bajísimas.

    En torno a los resultados de esas encuestas, dando posibilidad de postulación a precandidatos del tricolor y el blanquiazul, en la levantada por Proyecta Rvox entre el 12 y 14 de enero, con 3 mil 200 entrevistados en el estado de Colima, hubo lo siguiente: Mario Anguiano registró 23% de las preferencias entre priístas, seguido por Arnoldo Ochoa con 17%, Rogelio Rueda Sánchez 14%, Carlos Cruz Mendoza 10%, Luis Gaitán 9%, Juan Carlos Pinto 8% y Héctor Michel Camarena 7%.

    Conforme a lo realizado por la empresa Eficaz Marketing Inteligente, S.C. del 8 al 15 de enero, entrevistando a mil 205 personas, el presidente municipal de Colima, Mario Anguiano Moreno, encabeza las preferencias electorales para alcanzar la gubernatura del Estado, lo mismo el partido político al que pertenece, el Revolucionario Institucional (PRI), pues aventaja con alrededor de 10 puntos porcentuales al PAN, tanto en las preferencias electorales como en la simpatía partidista. Y a la pregunta: si el próximo domingo fueran las elecciones para gobernador del Estado, ¿por el candidato de qué partido votaría usted?, el PRI obtiene un 35 por ciento; el PAN 27 por ciento; el PRD un 2 por ciento, y el 28 por ciento de los encuestados señaló que “dependerá del candidato”.

    También en relación a la simpatía partidista, el PRI obtiene un 39 por ciento, el PAN un 29 por ciento, PRD 3 por ciento, un 28 por ciento de la población no contestó. Al cuestionamiento: ¿De los siguientes aspirantes del PAN a la gubernatura del estado, por quién votaría usted?, Martha Sosa alcanza un 22 por ciento; Antonio Morales de la Peña, Virgilio Mendoza Amezcua y Leoncio Morán Sánchez alcanzan 11 por ciento; Pedro Peralta Rivas 7 por ciento; Jesús Dueñas 3 por ciento y Nabor Ochoa López 8 por ciento, según esa encuesta.

    De esta manera tenemos cierto acercamiento o diagnóstico mucho muy relativo, en relación al sentir de la ciudadanía en torno a quienes pudieran ser los posibles contendientes por el cargo de gobernador, para el domingo 5 de julio. No obstante, a medida que se acercan los plazos fijados y anunciados para esas nominaciones, la desesperación y exacerbación les llega a algunos que quisieran registrar niveles considerables de aceptación, para sí o para sus precandidatos predilectos por diversas razones.

    La semana pasada, por ejemplo, se difundió el rumor de un “destape” anticipado, digamos “madruguete”, entre los tricolores; y hace cuatro días uno de esos precandidatos dijo haber sido objeto también del rumor de que declinaba en su interés por la nominación. Sin embargo, como priísta, el mandatario Silverio Cavazos Ceballos aclaró que no habrá destape o pronunciamiento alguno en su partido antes de que se publique la convocatoria para candidato a gobernador, lo cual podría ser entre el 10 y 15 de febrero, conforme lo establecen los estatutos y la propia normatividad de orden constitucional. “Así es que nadie se adelante ni se descobije”, dijo, “porque les puede dar frío”.

    Ahora bien, en la recta final de las postulaciones partidarias, es un hecho que son dos los cuadros políticos que más se perfilan para ello: por el PRI, el alcalde de Colima, Mario Anguiano Moreno; y, por el PAN, la ex alcaldesa de Manzanillo y actual senadora de la República, Martha Leticia Sosa Govea.

    Ya se ha expuesto lo anterior en medios impresos y electrónicos, no sólo a través de las encuestas, sino incluso por comentaristas o columnistas, así como por distintos analistas. Cito un ejemplo relevante: en el Semanario Avanzada No. 345, de este pasado sábado 31 de enero, apareció la entrevista titulada “Mario Anguiano y Martha Sosa, posibles rivales”, hecha por el compañero periodista Víctor Manuel Gómez Corona al doctor en ciencias sociales e investigador de la Universidad de Colima, Manuel Salvador González Villa, acerca de la posible definición partidaria de candidatos a gobernador del estado para el proceso electoral 2009.

    Ahí quedan de manifiesto y ampliamente argumentadas, las apreciaciones que llevan a González Villa a deducir por qué se encuentran ambos, Mario Anguiano y Martha Sosa, en posiciones inmejorables para perfilarse como fuertes aspirantes a la candidatura a gobernador por sus respectivos partidos. Destaca, desde el punto de vista del investigador González Villa, la formación y trayectoria de estos dos precandidatos dentro de la administración pública y en cargos de elección popular, así como el espíritu conciliador de ambos, pese a los denuestos en su contra, y aún más, el haberse conocido como integrantes de la Fundación para el Desarrollo de Colima (Fundeco).

    Ahora bien, el principal dilema que deben resolver los partidos políticos en estos momentos previos a las postulaciones de su candidato a gobernador, es sencillamente el siguiente: ¿cuál de los precandidatos podría garantizar la unidad partidaria y la aceptación y el respaldo popular en torno a su nominación?

    Pero, además, hay otro aspecto por analizar para la ciudadanía frente a esta contienda que se avecina: ¿cuál sería el partido capaz de postular al mejor candidato y de cerrar filas en torno a él?

    Para González Villa, “si otros fueran los candidatos no habría una lucha de fuerzas equilibrada, pues cualquiera de los otros aspirantes, por ambos partidos, son más débiles que los antes mencionados”. Por eso cree que Martha Sosa y Mario Anguiano son las dos figuras que serán los contendientes finales a la lucha por la candidatura y después por la gubernatura. Sin embargo, para Martha Sosa, “su problema, su principal obstáculo, son sus propios compañeros de partido”, asegura, pues “en ocasiones anteriores la cúpula del PAN y otros de sus compañeros se han mostrado en contra de que la contadora destaque”.

    Ya en el caso de Mario Anguiano, el académico lo considera el candidato más fuerte del PRI por ser el alcalde del municipio más importante y porque el grado de aceptación que tiene de la gente es bastante bueno. Fue Contador Mayor de Hacienda en el Congreso del Estado, tesorero en el municipio de Manzanillo, diputado local durante la LIV Legislatura y actualmente alcalde del municipio de Colima. Además, dice González Villa, “apenas el 24 de enero pasado la Fundación para el Desarrollo de Gobiernos confiables entregó al Ayuntamiento de Colima un reconocimiento por su trabajo en materia de calidad”.

    Por eso, declara, una de las cosas que favorece a Mario Anguiano rumbo a la candidatura es que siempre se ha mostrado bastante conciliador políticamente, con un discurso y acción de unir fuerzas, “el lograr amarres con personajes claves del Partido Revolucionario Institucional, me parece también una medida que habla muy bien de él como candidato posible del PRI.

    Por eso, concluye, a diferencia de los obstáculos que tiene Martha Sosa en su partido, en el PRI se percibe cierto acuerdo, consensos, en el sentido de que muchos problemas internos han sabido guardarlos dentro del PRI, lo que favorece al aspirante a la gubernatura.

    Y bien, lo mismo en la prensa nacional que en la local, se ha dado la información de que el alcalde capitalino sigue como el favorito del PRI para gobernador. En la sección Estados del periódico La Jornada, el lunes 26 de enero de 2009, en nota de la corresponsal Verónica González se publicó que, pese a la presunta guerra sucia en contra suya, el alcalde Mario Anguiano Moreno, encabeza las encuestas y preferencias en su partido, aún con lo que digan sus adversarios, entre ellos el ex gobernador Fernando Moreno Peña.

    Desde luego, esas imputaciones no han mermado al competidor priísta mejor ubicado. Anguiano Moreno ha buscado hacer más eficiente el ayuntamiento de Colima y durante su gobierno se ha incrementado de 38 a 161 el número de procesos administrativos con certificación de calidad. “El plan era mejorar la gestión sin obsesionarme con una candidatura, la cual depende de muchos factores, la mayoría ajenos”, expresó.

    Por otra parte, el martes 3 de febrero de 2009, en Ecos de la Costa, mediante nota de Sarahi Arellano se dio a conocer que “Eric Ramírez Álvarez, presidente de la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho de la UNAM, entregará el premio al mejor alcalde del país a Mario Anguiano Moreno”. Estos premios tienen como objetivo reconocer a los funcionarios que han hecho un gran papel al frente de sus encargos, ya sea como legisladores, presidentes municipales o gobernadores.

    Por eso, la votación electrónica se llevó a cabo del 26 hasta el día 30 de enero, en la página electrónica de la Sociedad de Alumnos, en la sección Premios 2008, y “los fundamentos que los estudiantes expusieron al señalar a Mario Anguiano, radicaron principalmente en la permanente actualización reglamentaria que lleva a cabo; las transmisiones patrimoniales vía Internet, la participación de su gobierno como coorganizador del Congreso de Reglamentación, su intensa labor en asesorías jurídicas registrales, entre otras”. De ahí que, una vez con el resultado del Premio, se tuviera contacto con el presidente municipal de Colima, para darle a conocer el mismo e invitarlo al Distrito Federal a recibir su galardón, de manos del director de la Facultad de Derecho, Dr. Ruperto Patiño Manffer.

    Quizá por todos estos reconocimientos es que hay voces discordantes metiendo ruido a la elección del candidato priísta a gobernador, según indicó el mandatario estatal Silverio Cavazos, quien hizo un llamado a los aspirantes del PRI para que mantengan la calma, pues hasta el último momento ejercerá él con alta responsabilidad su liderazgo para evitar que alguien quiera meter mano en la sucesión. Le apuesta así a que dichas voces discordantes al interior del PRI asuman la responsabilidad que les toca, y “más si ya tuvieron la oportunidad de servirle a la gran familia colimense”, a fin de que “todos juguemos a favor del partido y no a favor de alguien”.

    Con ello, no hay duda de aquéllos a los que se refirió Cavazos Ceballos. Lo mismo a priístas que a elementos de otros partidos. Sin embargo, hay alguna minoría priísta hoy maniatada, que es la desesperada por figurar en algo.
    De pronto, por ejemplo, el que ya fue gobernador interino de mala memoria, el diputado federal Arnoldo Ochoa González, dice: “Soy un aspirante limpio.

    Puedo dar la cara de frente, no tengo cola que me pisen, no estoy ligado a aspectos delictivos ni deshonestos”. Pero igual que su hoy aliado, el ex gobernador Fernando Moreno Peña, Ochoa González cuenta con todo un historial delictivo, vandálico, cuando incendiaban camiones de pasaje urbano, golpeaban e incluso desaparecían archivos de estudiantes disidentes, e incluso cuando Arnoldo fue gobernador interino en 2005, en mi columna Estanquillo, publiqué en 2005 lo siguiente: “Que utilice Ochoa González su condición desde el Poder Ejecutivo para proceder así y declarar en contra de quienes no pertenecen a su partido, lo prueba que, cuando el interino priísta realizó una gira por Camotlán de Miraflores, en forma extraña dentro de un país republicano y federalista, se omitió invitar a la autoridad del orden municipal de Manzanillo, Nabor Ochoa López. Interrogado acerca de por qué no invitaron al alcalde, el interino dijo lo que confirma cómo los rumores pueden salir del actual Ejecutivo estatal: ‘hubo algunos teléfonos descompuestos, el señor presidente municipal de Manzanillo no pudo estar el día de ayer en Camotlán porque sé que él está realizando una gira de trabajo fuera de nuestro estado, no se debe de aprovechar ese hecho aislado para tratar de que exista una confrontación’. Pero, en seguida, se contradijo: ‘No, yo creo que debemos de bajarle a esa confrontación’.”

    Por supuesto que las referencias de Silverio Cavazos son asimismo en relación a las actuaciones de Fernando Moreno Peña. ¿Acaso cree Moreno Peña que vamos a olvidar que, por ser inconstitucional su intervención como gobernador para favorecer a determinado candidato, los comicios para elegir mandatario estatal en julio de 2003 fueron anulados por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y se tuvo que convocar al proceso electoral extraordinario para votar aquel 7 de diciembre?

    Actualmente, arguye él que no habrá confrontaciones para la postulación del candidato del PRI a gobernador, y en un programa radiofónico, cuando se le pidió su opinión acerca de Arnoldo Ochoa González, dijo que no quería opinar de ninguno, pero cómo ha querido desgastar en los medios la imagen de Mario Anguiano e inflar Fernando Moreno a los que, dentro del PRI y del PAN, le son afines. Y añadió: “Yo he sido muy claro y muy objetivo, yo no ocupo un candidato que llegue al gobierno que me ayude, que me proteja o que me dé chamba. Yo no ocupo, yo estoy más allá del bien y del mal, a mí no me interesa. A mí me interesa Colima y no promuevo a nadie ni me interesa hablar bien de ninguno”.

    No obstante, esto es cierto. A Fernando Moreno más bien le apuran sus cargos: los de conciencia que le arredran, y uno de elección que desea conseguir para garantizarse fuero y otros años de impunidad, luego de haber dejado una deuda pública estatal triplicada durante su periodo gubernamental, así como injustificado e inexplicable su enriquecimiento personal.

    Nadie le perdona a Moreno Peña, teniendo memoria de ello, su amistad con José
    Ocampo Verdugo (JOV), al que, dijo éste, traicionó y por eso se encuentra encarcelado. Tampoco se le perdona el fatídico “avionazo” en que murió el entonces gobernador Gustavo Vázquez Montes, el 24 de febrero de 2005.

    Incluso, tampoco se le perdona que, siendo gobernador, Moreno Peña violara la Constitución de la República, al utilizar la Ley Estatal de Expropiación para fines particulares, exigiéndoles a ejidatarios y pequeño-propietarios le dieran los terrenos de “Los Limones”, entre otros, mismos que luego argumentó presuntamente servirían para una planta cervecera de la “Modelo”, y que en realidad Moreno los acaparó como propiedad suya.

    Tal como quedó demostrado entonces, violó Fernando Moreno la Constitución General de la República por “expropiar” para sí, y no por causas de utilidad pública en beneficio de la comunidad, de acuerdo a lo que disponen las normas legales en todo el país. Entonces, denunciado acerca de esto en mis trabajos periodísticos, al no tener ya argumentos, cometió otros dos abusos y violaciones a la Carta Magna y la legislación local: pugnó porque se reformara la Ley Estatal de Expropiación, suprimiendo así que se debe expropiar solamente por causas de utilidad pública, o sea, para beneficio social. Pero, además, obligó a los diputados a permitir que se aplicara esa Ley reformada de manera retroactiva.

    Ésa es la limpieza y honestidad de que hoy día hacen gala Arnoldo Ochoa y Fernando Moreno Peña.

    Ya el actual alcalde de Colima, Mario Anguiano Moreno, dio a conocer el monto de lo que constituye su patrimonio personal y solicitó ante la delegación estatal de la Procuraduría General de la República (PGR) que se le investigue, si es el caso, acerca de su hermano y si esto le afecta para contender por la representación popular.

    ¿Pero cuándo se han mostrado dispuestos Fernando Moreno y Arnoldo Ochoa, por ejemplo, a hacer una declaración patrimonial o a que se les investigue por las autoridades correspondientes en torno a un extraño enriquecimiento?

    La vox populi recuerda bastante bien detalles. Incluso, un viejo taxista señaló del que quiere intervenir y definir solito la candidatura, que alguna vez dijo: “No soy de Colima, porque Colima es mío”. Y el taxista agregó: “A lo mejor es que andaba hasta atrás, apericado, estornudando como si le hubiera picado un alacrán…”.

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