Denuncian mal Servicio del IMSS

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    La señora Josefina López explicó que llevaba casi media hora esperando en la sala de urgencias para que atendieran a su hija de alta temperatura (fuebre). La sala de espera carece de aire acondicionado y fuimos testigos de cómo ninguna enfermera se tomaba la molestia en por lo menos ponerles un termómetro a los pacientes con fiebre o tomarles la presión.

    Una jovencita estuvo a punto de desmayarse del dolor en el estómago en su asiento. Dijo que llevaba más de una hora esperando que la atendieran. Otro joven fue atendido por el médico después de casi dos horas y al tomarle la temperatura se dieron cuenta que su estado era grave, por lo que de inmediato lo inyectaron en la vena. Cabe señalar que sus familiares mojaban los pañuelos cada rato para bajarle
    la temperatura mientras esperaba en su asiento.

    Jorge Manuel Cervantes, familiar de un paciente, reconoció que mucha gente que llega a la sala de urgencias mejor se retira a una clínica particular. «Eso no pasa en el Issste, porque yo llevé a una hermana y luego luego le pusieron el termómetro y como a los diez minutos la atendieron, porque traía el dengue».

    Por su parte, Georgina Santos dijo que es necesario que el delegado del IMSS se «diera de vez en cuando una vueltecita por aquí, que venga a solicitar un servicio de urgencias como nosotras, y que se siente a esperar que lo atiendan dos horas, para que vea lo que sentimos los que tenemos problemas de salud».

    Constatamos que en la sala de espera de urgencias no hay agua, las lámparas de luz no funcionan y no hay ventilación. Notamos también la desesperación de la gente por la tardanza con que son atendidos por los médicos en turno.

    PARA SACAR SANGRE Y ENTREGAR ANALISIS, UN CALVARIO

    De igual forma, los derechohabientes denunciaron que también en el área de laboratorio deben pasar entre dos y tres horas para que te reciban los análisis o te saquen sangre.

    El reportero llegó a la clínica del IMSS a las 7 de la mañana y notó cerca de medio centenar de gente afuera y adentro de la clínica. Se metió y tomó la ficha número 98, lo que indica que antes de él habían llegado 97 personas a solicitar el servicio.

    Un paciente que traía la ficha número 45 dijo que había llegado a las 6:15 de la mañana y el que traía la ficha número uno dijo que llegó a las 4:00 de la mañana, quería ser de los primeros, porque se iría a Guadalajara a las 10 de la mañana.

    Los derechohabientes son citados a las 7 de la mañana, sea para sacar sangre o entregar los análisis para el laboratorio. Las puertas de la clínica se abren precisamente a las siete de la mañana, pero la fila ya es enorme. Entra el montón e gente y agarran su ficha cada uno y se salen, unos a tomar café, otros a esperar que les empiecen a llamar a las 7:30 de la mañana.

    A esa hora empiezan con un altavoz, «de la ficha 1 a la 20 hagan una fila» y ahí va la gente a formarse, unos a sacar sangre o otros a sólo entregar las muestras de orina o fecal. Como a los 20 o 30 minutos, vuelven a llamar..»de la ficha 20 a la 40..» y así sucesivamente. Eran las 8:45 se informaba que pasaran de la ficha 80 a la 100 y así sucesivamente.

    Los pacientes afirman que ese problema se resuelve sencillamente poniendo a una persona que se dedique a sólo recoger las muestras conforme vayan llegando y el otro departamento se dedique a sacar sangre, «pues son desconsiderados, venimos sin desayunar y nos hacen esperar de tres a 4 horas, eso no está bien», manifestó Horacio Jiménez, que es pensionado.

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