Sostuvo que varias de las desapariciones forzadas tuvieron relación con autoridades gubernamentales como la PGR, la Pgje y la extinta Federal de Caminos, y otras con el sello de ajuste de cuentas entre particulares.
“Hay una deuda pendiente con todos los familiares, amigas y amigos de las personas desaparecidas de Colima”, dijo.
Resaltó que las desapariciones se han venido incrementando, “hay un compañero abogado, Seferino Hueso Abarca, quiero hacer pública su desaparición de que él se une a esta macabra lista, poco después de la señora que desapareció de Lomas Vistahermosa”.
Explicó que la desaparición forzada de las personas es un delito que no prescribe, porque es un delito grave, aunque dijo que en la legislación estatal no está, pero en la federal sí y en la Convención en contra de la desaparición de personas, suscrita por México.
Resaltó que urge también en Colima legislar sobre la desaparición de personas, en virtud de que el fenómeno se está incrementando en Colima.
“Es gravísimo porque ni siquiera tienen los restos de los familiares o de sus amigos, y siempre están en la incertidumbre si está muerto”, finalizó.
