Colima sumergida en la inseguridad y con una oposición que sufre de amnesia política… 

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La Panga 

Por: Mayahuel Hurtado Ortiz. 

Los escucho, los leo, los observo, la oposición actual se la pasa atacando sistemáticamente al actual gobierno, sea municipal, estatal o federal, están en su chamba, la de hacer todo lo posible para sembrar el odio y la división desde su discurso “antisistema” y su militancia que a pesar de haber sido utilizada por décadas como carne de cañón para ganar gubernaturas, sin que les representara un beneficio, ahí está fiel a la causa.

Y vemos a ex gobernadores, ex ediles y ex legisladores, todos los días buscar desde las redes desgastar la imagen de un gobierno que está enfrentando no sólo los grandes problemas financieros, de inseguridad y la corrupción que les han heredado, sino que además, enfrenta a una oposición que sufre de amnesia política pero si tira piedras, muchas de ellas les corresponde recibir. Ya ni hablemos del señor que desde el sillón, en la comodidad de su hogar, quiere seguir marcando pautas de la política estatal.

La verdad que se necesita tener muy poca vergüenza para haber pertenecido por décadas a grupos privilegiados del Partido Revolucionario Institucional (PRI)  donde en muchos de los casos obtuvieron una plaza laboral, acomodaron a todos sus familiares y amigos, que hoy se los que se dedican a golpear desde adentro al gobierno en turno. Más incendiarios aquellos que se desgarran las vestiduras y se atreven a levantar la voz y hacer señalamientos, cuando fueron parte de esos grupos que generaron desde hace años, la crisis que atraviesa la entidad actualmente.

El PRI ya tuvo varios desgobiernos, es hora que de verdad se pongan la camiseta de Colima y dejen de crear infiernitos que no le abonan nada a mejorar la caótica situación que se vive por la violencia que se registra a diario en la entidad, como resultado de luchas entre grupos delictivos y que lamentablemente ha tocado a gente inocente.

La oposición tiene legisladores locales y federales, funcionarios, recursos suficientes, pero lo que no tienen es memoria histórica para analizar que fueron ellos los que permitieron que este problema escalara y Colima, bien sea nuestro o nuestra, perdiera desde 2009 o incluso antes, la paz que caracterizaba a esta región del pacífico mexicano.

Vamos a hacer un recuento, las hemerotecas siempre registran los resultados de cada gobierno:

La Revista Proceso el 18 de diciembre de 2008 publicó que “Confrontan diputados a Silverio Cavazos por inseguridad en Colima”

El tema de la inseguridad pública confrontó este jueves, durante el quinto informe de gobierno, al gobernador Silverio Cavazos y a diputados del PAN y el PRD El legislador panista Fernando Ramírez González denunció que en materia de seguridad, el crecimiento exponencial del crimen organizado es ya una amenaza que trastoca las expectativas de desarrollo de los colimenses Añadió: «En nuestra entidad, hay que denunciarlo con toda claridad y convicción, los ciudadanos ya respiran el miedo; la criminalidad y la violencia desatada por ésta, constituyen la mayor amenaza para la libertad personal y el desarrollo económico local» De acuerdo con Ramírez González, en Colima se palpa un ambiente de incertidumbre, donde «los valores de justicia y de dignidad humana se hallan amenazados por el incremento de los delitos ordinarios, así como el flagelo de las mafias del crimen organizado que actúan y delinquen en la impunidad» La entidad, expuso, se encuentra inmersa en «una ola de inseguridad sin precedentes, que es necesario enfrentar partiendo del reconocimiento honesto de la realidad? bajo este gobierno Colima dejó de ser el estado más seguro del país y hoy padecemos un ambiente incierto donde la nota roja, levantones y desaparecidos de por medio, se ha ido incrementando sin que haya medidas de acciones concretas en este renglón»(…)

El periodista Juan Carlos Flores, corresponsal del periódico La Jornada, publicó el 15 de enero de 2015, lo que se consideró el resumen de lo que el ex gobernador Mario Anguiano dejara a los colimenses.

Deja Anguiano deuda, inseguridad y conflicto por tierras en Colima, “Aumentaron asesinatos, desapariciones y secuestros; hasta 2009 era la entidad más segura”.

El gobernador priísta Mario Anguiano Moreno dejará a su sucesor un estado más inseguro y endeudado, además de un conflicto en la comunidad indígena de Zacualpan, que no ha resuelto en más de un año. Anguiano comenzó su administración en noviembre de 2009, cuando Colima era considerado el estado más seguro del país. Esto terminó con el asesinato de su antecesor, Silverio Cavazos, el 21 de noviembre de 2010. Desde entonces los índices de inseguridad se incrementaron (…) Mientras tanto el periódico El País hablaba de que el ex gobernador no aprobó la prueba del polígrafo, aquella que se realiza para la detección de mentiras.

La Revista Proceso el 6 de noviembre de 2021 publicó lo siguiente: “La herencia de Peralta en Colima: Corrupción, violencia y un desastre financiero”

Promovido hace seis años a la gubernatura por su amigo Luis Videgaray Caso, entonces secretario de Hacienda, el priista José Ignacio Peralta Sánchez finaliza su gobierno en medio del rechazo ciudadano, a consecuencia del desastre financiero y el clima de violencia e inseguridad en los que deja hundido al estado. Licenciado en economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México –donde fue compañero de Videgaray–, con maestría en la misma disciplina por la Universidad de Essex, Peralta se ufanaba en sus informes de gobierno de haber logrado el reordenamiento de las finanzas públicas de Colima, pero éstas colapsaron dramáticamente los últimos meses de su gobierno.

La gobernadora electa, la morenista Indira Vizcaíno Silva, quien asumirá el cargo este 1 de noviembre, ya anunció que ordenará una auditoría para revisar el manejo de los recursos y determinar las causas por las que Peralta le heredará pasivos por más de 11 mil millones de pesos.

“Si hay irregularidades cuya consecuencia fuese cárcel y a nosotros nos corresponde denunciar, haremos lo que nos toque”, advirtió.(…)

Hasta aquí un pequeño fragmento de la larga historia de cómo se fue destrozando la paz en la entidad, y sólo podrán negar este hecho los omisos, los carentes de memoria histórica y claro está los sinvergüenzas que siguen alimentándose de la ubre política, aquellos que tienen un cargo político, un empleo en el gobierno, o bien, quienes han participado activamente en política y no han hecho absolutamente nada por trabajar en la reconstrucción del tejido social y la recuperación de la paz en la entidad.  Esos que prefieren aventar lodo y piedras todos los días, sufriendo de amnesia política, para reconocer quien originó el caos en el que estamos sumergidos el día de hoy.

Se deben dejar de lado los colores de partidos, se deben dejar de lado las diferencias, es el tiempo de cerrar filas y verdaderamente trabajar para beneficio de los habitantes del estado de Colima. Los priistas que por años fueron los beneficiarios principales, antes de emitir comentarios, juicios, hacer señalamientos y pedir renuncias, deben analizar el origen del infierno en el que estamos actualmente.

Además tener conciencia y congruencia al decir y hacer, puesto que son responsables en alguna proporción de lo que hoy padecemos, sus representantes populares deben estar sumándose a las acciones y esfuerzos para lograr regresar a los años gloriosos en los que Colima era un pueblo de paz, el lugar ideal para vivir, aquella entidad que se ganó el premio a calidad de vida y al de la gente más feliz. Juntos gobierno y sociedad, lograremos recuperar la paz.

En cuanto a las instituciones encargadas de la impartición de la justicia, urge una celeridad a los casos en los que la gente ha pedido la vida, en los que personas fueron afectados por encontrarse en el lugar y hora desafortunada. Si es importante esclarecer el crimen de un legislador como el lamentable suceso ocurrido al Lic. Roberto Chapula de la Mora, pero también es importante esclarecer los homicidios en donde gente inocente acaecieron, en los últimos meses.

Todos son igual de importantes y todos tienen el derecho de que se investigue, se den a conocer los resultados de las investigaciones y en donde corresponda se haga justicia.