“Lo importante es que las células estaban intactas. Al encontrarlas las congelamos para evitar que resultaran dañadas”, afirmó Grigóriev, jefe de la expedición paleontológica Yana-2012, que anunció esta semana el hallazgo en la República de Yakutia. Aseguró que los tejidos adiposos y suaves: lana, pelo y médula ósea de mamut serán enviados próximamente a Corea del Sur y hasta diciembre no se conocerán los resultados de los análisis.
El también profesor de la Universidad Federal Nororiental considera que sólo entonces se sabrá si entre los restos del mamut existe una célula en buen estado que sea capaz de reproducirse de manera autónoma. “El mamut es un símbolo de la fauna prehistórica, vivía en todas partes, incluso en España. El último ejemplar murió hace 3 mil 500 años. Se extinguieron debido al cambio climático”, aseguró el científico. Además, rechazó que la clonación de mamuts presente problemas éticos, ya que no se trata de replicar a un ser humano, sino a un animal ya extinguido.
Los expertos consideran que clonar un mamut es posible, ya que las células de ese animal prehistórico pueden encontrarse tanto en su sangre y órganos internos, así como en piel y huesos.
La descodificación del ADN de la momia del paquidermo prehistórico, que es la que lleva la información genética sobre el animal, es una labor ardua que en ocasiones fracasa al no hallarse ninguna célula intacta.
Las células del mamut se insertarán en embriones de un elefante procedente de la India; su pariente genético más cercano.
Fuente: EL UNIVERSAL
