AMLO Y SU CORRUPCIÓN CONTRA MORENA

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VENTANA POLÍTICA

Por Guillermo Montelón Nava

La evolución y crecimiento natural de los humanos se refleja necesariamente en la evolución y desarrollo de la propia sociedad, esto se puede observar en esa dinámica constante del ser humano desde su aparición. Con todos sus altibajos, los pueblos de todos los confines, salvo contadas tribus aún aisladas, muestran sus afanes de cambio y avances a partir de experiencias, ensayo y error, no sin dificultades, a veces violentas, sobre todo cuando se trata de conflictos religiosos, políticos, conquista de territorios o colonialismo.

En el caso de la lucha por la democracia y por mejorar las condiciones sociopolíticas y económicas de México, todas las etapas de la historia demuestran que, a veces pagando un alto precio, se han logrado avances, especialmente desde la lucha de independencia hasta nuestros días, pues en todos los casos se han podido obtener logros positivos, sobre todo para darnos un marco constitucional más acorde a las necesidades y exigencias de la sociedad.

En este aspecto, las luchas políticas, especialmente para establecer un sistema democrático con instituciones más sólidas y donde se derriben prácticas anacrónicas, autócratas, autoritarias y demás vicios como la partidocracia, México había logrado un avance significativo y se creyó que íbamos por el camino correcto a partir de la ciudadanización de los procesos electorales, pero al llegar este gobierno de la mal llamada 4t, se tuvo un gran retroceso, no solo en lo político electoral, sino en temas y áreas sustantivas como la salud, la educación, el orden constitucional y la división de poderes, entre otros.

Todas las promesas y compromisos que ofreció López Obrador, no solo resultaron un engaño y un farsa, sino que la incapacidad, la mediocridad, la egolatría y la carencia de una visión de estado, se tradujeron en un gobierno centralista guiado por resentimientos, deseos de venganza y con una visión retrógrada, supuestamente al amparo de un sentido nacionalista, pero que solo se utilizó como pretexto para propiciar grandes escándalos de corrupción, causando graves daños a la vida de cientos de miles de mexicanos, al bienestar de millones y también a las bases institucionales que se habían construido.

La estrategia polarizadora, el reparto indiscriminado de dinero bajo el discurso de combatir las corrupción y de favorecer a los pobres, así como el establecer un gobierno para los militantes y de morena, en lugar de gobernar para todos, se apartó de los grandes objetivos de justicia, desarrollo y verdadero bienestar, de tal manera que se ha propiciado un verdadero caos institucional y administrativo, así como un enorme déficit fiscal, una gran deuda y un futuro bastante incierto, a lo que se agregan las posturas autoritarias y dictatoriales de un presidente y de un partido que no está dispuesto a dejar el poder por la vía institucional, de ahí que esté alterando el orden constitucional y hable de un posible fraude, cuando quien organiza las elecciones son ciudadanos libres en su gran mayoría, así como instituciones autónomas que, aunque debilitadas por los propios ataques del gobierno, aún pueden ser confiables.

Así las cosas, Obrador y su partido con toda su mafia de corruptos, viles rateros, huachicoleros y hasta cómplices de las organizaciones criminales, sin el menor recato, se exhiben como lo que son. Han hecho que una mayoría de mexicanos, no solo se hayan arrepentido de haber creído en un mesías venido a menos, sino que cada vez buscan informarse y allegarse de elementos para analizar y discernir sobre lo que ha sido este mal gobierno y lo que ofrecen para continuar lo que llaman segundo piso de la transformación. La gente ya aprendió que no se puede estar de acuerdo en permitir que siga creciendo la violencia, la inseguridad, que siga empeorando el sistema de salud, que la educación siga en retroceso y que el país se siga endeudando por el saqueo y mal uso de los enormes fondos que se tenían sin que haya resultados útiles para el país.

Lo que se percibe es que el pueblo se cansó muy pronto de un mal gobierno, que hay desilusión y que hay una amplia disposición para castigar a quien resultó un fiasco, sobre todo por sus intenciones comunistoides y dictatoriales. Desde luego no será fácil porque Obrador se convirtió en todo lo malo que criticó y que usó como bandera para engañar a millones de mexicanos y ahora amenaza con generar un gran conflicto social y político, pero lo único que hace con eso, es estar cavando la tumba de su partido, pues está visto que la sociedad mexicana bien informada y cada vez más participativa, no permitirá que se salgan con la suya. Aún estamos a tiempo de salvar a México. Salgamos a votar masivamente con entusiasmo y determinación.

 

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.