ABRAZOS, NO BALAZOS, DEMAGOGIA PURA

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AL DESNUDO

Por: Edgar Rodríguez.

Para el Obispo de la Diócesis Cuernavaca, Ramón Castro Castro, la estrategia consentidora del crimen organizado, “abrazos no balazos”, a la que se aferra como náufrago en alta mar el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, es pura y vil demagogia, claudicación “ilícita e ilegal” de la autoridad responsable de garantizarle a la población seguridad y paz social. “Para eso tiene el poder y uso de la fuerza”, dispara sin ambages el líder religioso.

El Obispo Castro Castro, con datos en mano de reciente encuesta levantada por la empresa “Mitofsky”, argumenta que “el 57.2 por ciento de la población considera que la estrategia de seguridad no ha funcionado, casi el 70 por ciento opina que el gobierno debe enfrentar el crimen con el uso de la ley y el 62 por ciento piensa que es incorrecto proteger la vida de los criminales al evitar confrontación con las fuerzas armadas”. Sin embargo, como siempre, AMLO tiene otros datos a modo.

Sobre el reciente asesinato de los sacerdotes jesuitas, Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, perpetrado por un jefe de plaza del Cártel de Sinaloa, en la iglesia de Cerocahui, Chihuahua, el Doctor José Solís Lucia, académico del Departamento de Ciencias Religiosas de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, expresó que ojalá tanto la Iglesia como la sociedad digan ¡basta ya! ante la violencia y empiece a movilizarse y encargarse de movilizar a la sociedad. Él considera que “los jesuitas deberían ser levadura de la masa, invitando de manera profética a la sociedad a decir ¡basta ya!”.

No solamente se han expresado en contra de la estrategia de “abrazos, no balazos”, voces disonantes de miembros de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana en México, sino del propio Partido Movimiento de Regeneración Nacional como el Diputado Federal Marco Antonio Flores Sánchez, quien clama justicia presidencial para su chofer Jesús Gaytán Valdez, masacrado recientemente junto a otras cuatro personas en un bar de Fresnillo, Zacatecas de Monreal Ávila.

«Un comando armado llegó al bar de Fresnillo y abrió fuego contra todos los que ahí se encontraban, sin distinción, como si fuera un acto de terrorismo, contra la población inocente, donde estaba mi chofer, una persona intachable, Jesús Gaytán Valdez, quien fue ejecutado acostado boca abajo. Señor presidente Andrés Manuel López Obrador, con toda humildad y todo mi respeto le pido que se identifique y castigue a los responsables de este y todos los crímenes. ¿Hasta cuándo van a parar las masacres?». Relata, implora y pregunta humildemente el atribulado Marco Antonio.

La rijosidad compulsiva permanente de López Obrador ante todo aquel que no se le cuadre a su autoritarismo y megalomanía, ya le creo justificada indignación en comunidades académicas como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE); el gremio médico del país, la Iglesia Católica con su resiliente Compañía de Jesús, la Comunidad Judía en México, la clase media aspiracionista y los ricos que con él no comulgan, más muchos otros grupos, y ahora, el pueblo norteamericano al que quiere despojar de su Estatua de la Libertad.

Se dice que…

*En Lugar de felicitar al pueblo y gobierno del país vecino del norte, en el día de su independencia, 4 de julio de 2022, el intervencionista AMLO convocó públicamente a “una campaña para desmontar la Estatua de la Libertad en los Estados Unidos de América, si el periodista Julián Assange es condenado a morir en prisión.

*“Vale la pena que la prensa más importante de nuestro vecino del norte se ocupe de defender a este personaje, quien documentó que en el 2006 el entonces cardenal Norberto Rivera Carrera fue a Roma para hablar mal de él y decir que López Obrador era un peligro para México y Estados Unidos tenía que intervenir”, sentencia el tabasqueño de piel sensible que hace de los supuestos agravios personales ofensas de estado.

*AMLO amenaza con abordar del tema del desmantelamiento de la Estatua de la Libertad símbolo de la ciudad de Nueva York y de la emigración europea a los EUA, en su próximo encuentro a tres caídas con límite de tiempo que sostendrá con su homólogo Joseph Robinette Biden Jr., quien lo juzgará de cotón largo tomando todo como de quien viene.