Las familias esperaban en gran número al gobernador Mario Anguiano a las puertas de Palacio de Gobierno, luego de que ya no han podido encontrarlo en eventos, los que se han reducido mucho por cuestión de la veda electoral, pero esta vez como era Día del Trabajo, sabían que lo encontrarían en su despacho.
A la llegada del gobernador, acompañado del líder del PRI, Martín Flores; del secretario de Educación, Federico Rangel; del secretario de Fomento Económico y el de Seguridad Pública, así como del secretario de Desarrollo Urbano, las familias se abalanzaron sobre él con peticiones, con caras compungidas pues traían asuntos sin resolver y requerían la ayuda del mandatario.
El gobernador escuchó a algunos de ellos y pidió a los trabajadores de Atención Ciudadana que se hicieran cargo; rápidamente los pasaron al pasillo de Palacio de Gobierno, les acomodaron sillas y comenzaron a anotar sus peticiones.
Las personas requerían sobre todo dinero para pagar cargos de agua atrasados, medicamentos, luz y para costear tratamientos médicos.
