FIRMAR REFLEJA FALTA DE PALABRA: JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA

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    Tanto en un desayuno con representantes de sectores productivos como en el acto masivo que por la noche encabezó en el Estadio Olímpico, la panista se describió como una política que nunca se ha robado un solo peso del presupuesto público y que siempre ha honrado sus compromisos.

    Acompañada de su coordinador de campaña, el chiapaneco Roberto Gil Zuarth, candidato plurinominal al Senado, la abanderada blanquiazul recordó los días en que como secretaria de Desarrollo Social, para atender los estragos del huracán Stan, se quedó a vivir aquí durante varias semanas en un cuartel militar.

    En ese contexto, lanzó la primera alusión a la forma en que el ex gobernador mexiquense realiza su campaña: “Yo no estoy firmando mis compromisos frente a ustedes, como no tuve que firmar mi presencia en el Stan. Porque creo en el valor de la palabra (…) Por si fuera poco es una buena palabra y es palabra de mujer y las mujeres hemos demostrado que también cumplimos”.

    Por la noche, ante unos 20 mil asistentes, según cálculos del equipo de campaña, la candidata del PAN a la Presidencia volvió al tema de la importancia que tiene, remarcó, la palabra empeñada.

    “Yo no firmo mis compromisos ante notario público porque mis padres me enseñaron el valor de la palabra, de la palabra de mujer. Creo en el valor de la palabra, ese es el valor que yo empeño”, expuso.

    Y sin nombrar en ningún momento a sus adversarios electorales, la candidata blanquiazul dijo ser diferente a ellos.

    “Yo no vengo a plantear un México diferente mesiánico. Yo no vengo a plantear un México diferente autoritario. O con un retorno a un pasado autoritario o con una prolongación de un presente antidemocrático. No, yo vengo a plantear un México diferente, un México ciudadano”, enumeró.

    Sin embargo, aseveró que “la gente está cansada de la violencia verbal. Y la verdad, yo también. Quiero hacer una campaña de propuestas.”

    Propuestas

    Propuso la denominada “economía del cuidado”, consistente en establecer pagos con recursos públicos para quienes se dedican a cuidar a las personas de la tercera edad o con alguna discapacidad.

    Se comprometió a establecer un sistema de remuneraciones mensuales para retribuir económicamente a los integrantes de una familia cuyas labores domésticas se centran en atender a algún adulto mayor o a personas con discapacidad.

    Propuso el rediseño del Instituto Nacional de Migración y la creación de una subsecretaría en la materia en la Cancillería.