Teodoro Palomino, hermano del fallecido, reclamó que vienen a hacer patente su rabia e indignación por la impunidad con que los criminales, algunos de ellos protegidos e incrustados en algunas instancias del gobierno, actúan.
“Ya basta de que los ciudadanos colimenses sigamos perdiendo la paz y seguridad en nuestros hogares, de que el terrorismo criminal solapado con la ineficiencia del gobierno tenga aterrorizada a la sociedad colimense”, dijo.
Aseveró que vienen a mostrar su indignación porque la violencia ha alcanzado a su familia y porque están consientes de que las políticas del actual gobierno están llevando a que haya un gobierno fallido “que no es capaz de dar tranquilidad, la seguridad social y asegurar los derechos de los habitantes: es un gobierno ineficiente”, espetó.
Mencionó que en las calles, centros de diversión, negocios y parques ya no hay tranquilidad porque “vivimos aterrorizados de ser considerados parte de las cifras y estadísticas que el gobierno suma día con día (…) ¿en dónde está su eficiencia en la investigación para detener a los criminales?”, cuestionó.
Teodoro Palomino aseguró que su hermano no era secuestrador, ni asaltante de bancos, ni ladrón de autos, ni estaba en las listas de los grupos criminales “el gobierno solamente dice que son ajustes entre criminales, y debemos decir que muchos de esos criminales son protegidos y solapados por el mismo gobierno”, insistió.
Agregó que los criminales son cómplices del gobierno, porque han hecho riquezas de la noche a la mañana después de ser uno o dos periodos funcionarios públicos “Y eso los ciudadanos de esta hermosa ciudad, sí lo vemos y sí lo sabemos, sabemos quienes se enriquecen con el producto de su trabajo y quienes lo hacen con negocios ilícitos tanto fuera como dentro del gobierno”, dijo.
Le contestó a la procuradora Yolanda Verduzco “sus absurdas declaraciones que no convencen ni a ella misma: muertos casi todos los días, algunos por ajustes de cuentas entre funcionarios gubernamentales y criminales que no se ponen de acuerdo (…) si no puede con la violencia, renuncie”, reclamó.
El incidente donde fue asesinado Simón Ignacio Palomino fue el pasado miércoles en un lote de autos llamado Grand Prix, de la colonia Las Tunas en Villa de Álvarez.
Los presuntos responsables llegaron y les dispararon, muriendo en el lugar Julio César Ruiz Ruiz, de 27 años de edad e Ismael Díaz Cárdenas, de 40; Palomino Gutiérrez fue herido en el lugar y murió después en un hospital.
Teodoro Palomino y una comitiva ingresaron al palacio de gobierno a entrevistarse con el gobernador Mario Anguiano que se encontraba ausente, por lo que tuvo que dialogar, a puerta cerrada, con el secretario general de Gobierno, René Rodríguez Alcaráz.
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