¡YA HUELE A PETATE!

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Por: Jaime E. Medina

San Felipe de Jesús, santo patrono de aquellas tierras villalvarenses con grandes tradiciones y costumbres, va a dar su bendición a horcones, polines, tablas, otates, ixtles y bambús, que dieron forma a una de las arquitecturas más artesanales que existen en el mundo, La Petatera. 

Caporales, charros, arrendadores y jinetes de ocasión, preparan su silla o su fuste para montársela al caballo, yegua, burro o macho, o cualquier tipo de equino y ser parte de aquel peregrinar por las calles de Colima y La Villa, convirtiéndolas en una simulación de caminos de herradura por la gran cantidad de cabalgantes que asisten. 

En las calles, avenidas y plazoletas en aquellos rincones de Villa de Álvarez, se escuchan el resonar de martillos, el choque de madera, el raspar de cuerdas y el grito alegre de los constructores que fabrican y diseñan los ya tradicionales, Tabladitos.  

La chirimía ya se encuentra lista para resonar, San Felipe de Jesús, dispuesto a bendecir a todo aquel que lo admire en su andar dentro de aquel recorrido tradicional ya sea de día o de noche, llamado, cabalgata. 

Los mojigangos , con su danza folclórica y vestimenta alegre y tradicional bailarán al ritmo de un son alegre y diverso con sus manos decaídas e inertes, atrayendo la curiosidad, el entusiasmo y la alegría del público que grita, baila, celebra y canta, contagiados por la emoción, y porque no, algunos o muchos, condicionados por las copas. 

Dulces de alfajor, talabartería, sombreros de todo tipo, bares y restaurantes, exposiciones y espectáculos artísticos y ecuestres, juegos mecánicos, artesanías, panadería y muchas cosas más; son los ingredientes de una feria que convergen la fé, las tradiciones y los petates dentro del marco de estas festividades. 

El coliseo efímero, entre sus estructuras de madera y cuerda, se encuentra listas para albergar a más de 6 mil almas dispuestas a entregarse al entretenimiento de las presentaciones y jaripeos que ahí se ejecutan. 

Trajes de luces, toros de lidia, rejoneadores, recortadores, forcados, novillos, toreros, capote, muleta, banderilla y todo lo que conlleva la tauromaquia, se exhibirá a los espectadores sedientos de una maravillosa faena. 

Esta edición, del 169 Aniversario de los Festejos Charrotaurinos de Villa de Álvarez ya está a punto de iniciar.  

Botas, sombreros y cinto vaquero se convierte en estos tiempos en una moda, donde todos visten rancheros y se sienten rancheros. Donde los caballos vuelven a tomar las calles dándole un toque campirano al pueblo villalvarense.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.