El panista señaló que esto es un escenario posible también en el resto del país en virtud de lo que sucedió en los pasados comicios en Michoacán, en donde en algunas áreas la intervención de la delincuencia organizada fue notoria.
“No existirían condiciones para que los comicios del 2012 se efectúen con garantías democráticas ya que la influencia de los grupos delincuenciales desvirtuaría la primera de las característica de la democracia, o sea que el voto se emita en libertad”, dijo.
El abogado consideró que los grupos delincuenciales que controlan de facto grandes extensiones del territorio nacional, pudieran ejercer una política del miedo para inducir el voto hacia un candidato y ahuyentar las preferencias hacia otros, lo que modificará las intenciones de voto libre de muchos mexicanos.
“Uno de los riesgos es que los candidatos, principalmente a los cargos locales, sean tentados de pedir con anterioridad el visto bueno a los grupos delincuenciales, otorgando a cambio garantías y beneficios”, aclaró.
Yañez Centeno, refiriéndose a las elecciones de los cargos federales, opinó que es muy fácil vaticinar que estos grupos querrán ejercer presiones en contra de aquellos candidatos y partidos que se declaren a favor de seguir con la lucha frontal a la delincuencia organizada, promovida por el Presidente Felipe Calderón.
Afirmó que esta presión podría darse en dos modalidades: directamente hacia los candidatos, y hacia la población en general, lo que pone el estado frente a un tema serio de defensa democrática de las instituciones, empezando por las electorales.





