Análisis Político
Por: Abel González Sánchez

El maltrato infantil en el hogar, en las escuelas, en el deporte infantil y en las actividades extraescolares continúa dañando mucho a la integridad mental, psicológica, inclusive sexual de las y los menores de edad, así como a los adolescentes, afectándoles en su sano desarrollo emocional y su vida futura, inclusive vemos hoy en día a infantes que sus mamás los llevan a pedir cooperación o limosna en los semáforos de las diferentes ciudades de nuestro estado y lo que es peor, las madres aunque vienen de otros estados, traen a sus bebes cargados en sus espaldas en forma irresponsable en sus rebosos con riesgo de asfixia, pero ninguna autoridad interviene.
NIÑOS EN LOS SEMÁFOROS Los menores de edad hacen peripecias con pelotitas por indicación de sus mamás para llamar la atención al público, y “los obligan a trabajar y generar sensibilidad para que la gente suelte la lana” en lugar de enviarlos a las escuelas, los gobiernos de los tres niveles dejan pasar esta problemática social. Aunque, reconocemos que esta problemática es menor a la ocurre en muchas escuelas de los diferentes niveles, tanto en preescolar, primarias, secundarias y hasta bachilleratos debido a que todavía existen maestros agresores contra estudiantes.
LA VIOLENCIA FAMILIAR La violencia contra niños, niñas y adolescentes ocurre de muchas formas y en distintos ámbitos, aunque el más importante es el que ocurre en su seno familiar y se hace en gran parte por los padres emocionalmente abusivos, que tuvieron una infancia similar, pues les gritan cosas hirientes o transmiten sentimientos que pueden afectar profundamente a un niño, hacen que el menor se sienta “no deseado”, tal vez afirmando o insinuando que la vida sería más fácil sin él, pues a la fecha existen padres o madres que reprochan a su hijo, hiriéndolos con sus palabras: “Ojalá nunca hubieras nacido” “Eres un menso, tonto o estúpido “es un abuso verbal constante. En Tamaulipas esta semana un padre de familia drogado golpeo a sus tres hijos pequeños muriendo su propia hija de seis años de edad.
NO HAY ESCUELAS PARA PADRES El comportamiento de un padre, madre o tutor emocionalmente abusivo, generalmente proviene de lo que le enseñaron sus padres, y no favorece el desarrollo sano y el bienestar de sus hijos y familia, hay padres o madres también muy abusivas e hirientes. Crean un ambiente infantil de miedo, hostilidad, ansiedad, enojo o malestar, hasta hoy ninguna institución de los tres niveles de gobierno no han sido capaces para aprovechar las redes sociales y organizar pláticas o diálogos para la capacitación para los padres jóvenes, ni hay material oficial para que se distribuyan en las escuelas, ni por las redes sociales. No hay material institucional del DIF ni de ninguna dependencia para el sano desarrollo familiar.
MAESTRAS Y MAESTROS AGRESORES La violencia de docentes hacia los alumnos no se ha desterrado porque algunos maestros pareciera que traen traumas emocionales debido a su mal trato que hacen con los estudiantes y se identifican fácilmente en los diferentes planteles, son los maestros groseros y burlones, les ponen apodos ofensivos y exhiben a los estudiantes en el aula o fuera de ella, cometen actos intencionales y repetidos hasta de tipo físico, verbal o psicológico, aunque en forma recurrente usan las humillaciones en sus grupos como presión mental, pero que dañan la integridad y autoestima del estudiante. Se manifiesta también mediante el abuso de llamarlos con apodos, con discriminación, castigos injustos o acoso, provocando inclusive su deserción o un bajo desempeño académico y traumas emocionales. ¿Acaso no pueden levantarles actas e inhabilitarlos?
Lamentablemente los directores de los planteles, las altas autoridades de la Secretaría de Educación y también los sindicatos del magisterio no han asumido la responsabilidad que les corresponde para resolver y destarar esta problemática del sector educativo, es un tema poco o nada valorado, pero cualquier encuesta en un plantel rápido identifican a las y los maestros prepotentes y agresores que dañan a los estudiantes y algunos de ellos son los que no se quieren jubilar.
NIÑOS VIOLENTADOS POR ÁRBITROS Y ENTRENADORES Vale la pena mencionar que también los menores de edad que juegan fút bol, basket bol o voli bol o cualquier otra actividad deportiva extra escolar, también sufren allí violencia infantil, debido a que también hay entrenadores y árbitros muy abusivos y prepotentes, que no deberían de estar en las actividades infantiles, porque varios de ellos no son profesionales, ni tienen el nivel educativo ni básico, ni el adecuado para tratar profesionalmente a los menores de edad, pues algunos son muy groseros y agresores potentes tratándolos con falta de respeto y con apodos y humillando a los menores para que la gente se ría, ¡Córrele panzón! ¡Salte Pazguato¡ ¡Aguas con la pulga!, etc.
Trascendió la semana pasada en las redes sociales un conflicto que se generó al final de un encuentro deportivo de fútbol entre estudiantes menores de edad, en donde hubo un altercado menor, pues aseguran unas madres de familia que escribieron al correo de esta columna que presenciaron los hechos y que todo se generó porque el árbitro no se condujo con respeto a un menor de edad que jugaba, lo acusó injustamente cuando éste le pedía que marcara una falta del equipo contrario, -pero este niño tiene problemas de autismo- y está en tratamiento.
Quizás el árbitro no sabía este problema, ni sabe psicología infantil, pero ese no es el problema, sino que todos los menores deben ser tratados igual, con respeto, pero que al final del partido, el padre del niño intentó saber el motivo de su reacción fuerte contra el menor en la cancha y el árbitro fue grosero y altanero también contra el padre, independientemente sea padre o director de alguna institución educativa, pero el árbitro le lanzó una silla de plástico al padre que pedía explicación, lo que se provocó una riña personal. Dicen las madres que el video de los hechos, dicen más que mil palabras, que, allí revela la verdad, pero el tema aquí no es estar a favor del padre o del árbitro, simplemente advertir que todo empezó por el mal trato de que fue objeto el menor, que es el tema que estamos tratando hoy y que las instituciones están obligadas a reorganizarse porque es un problema social. No cualquier árbitro callejero debe participar en actividades deportivas infantiles.
Finalmente, hasta en los divorcios los menores de edad son los que más sufren y los más afectados, la “Asociación en Defensa de las Niñas , Niños y Adolescentes” denunciaron que los hijos en los divorcios se convierten en rehenes de una de las dos partes en conflictos legales porque también los tribunales y juzgados familiares participan en el gran mal trato infantil, al no permitirles su convivencia con sus padres, violan sus derechos humanos, por ello “Urge frenar el maltrato infantil”
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

