UNA MANCHA MÁS AL TIGRE

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AL DESNUDO

Por: Édgar Rodríguez H.

Lo sucedido recientemente durante la comparecencia del secretario de Seguridad del gobierno federal, Alfonso Durazo Montaño en el Senado de la República era de esperarse como consecuencia de las secuelas del “Culiacanazo”, las distintas versiones de los hechos de aquél 17 de octubre, lo asemejan a Pinocho.

Ayer, mientras el tristemente famoso secretario, a quien ya nadie le cree ni el bendito, comparecía ante la Cámara Alta, una senadora terminó su intervención dejándole un pinocho de juguete, junto a los mensajes de «miente».

Pero además los senadores del PAN protestaron con justa razón al asegurar que las cifras y reportes que ha presentado el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana están «maquilladas». Hicieron un recuento de las masacres registradas en los que va el año, incluida la más reciente ocurrida en contra de la familia LeBaron, con las que suman 14.

Durazo Montaño, cual torero lanzado al ruedo sin capote, fue cuestionado por la senadora panista Indira de Jesús Rosales, al preguntar respecto la balacera ocurrida en Culiacán, donde se terminó liberando a Ovidio Guzmán López, así como el ataque ocurrido contra la familia LeBarón.

Con la comparecencia parecería que el infortunio persigue sin cuartel a la 4T, pero lo real es que no se avisora una estrategia efectiva contra la delincuencia. Día a día la nota roja se hace presente y se recrudece cuando se registran hechos como el de la familia LeBaron.

Sumando una mancha más al tigre, durante la rueda de prensa de este martes desde Palacio Nacional, Alfonso Durazo proporcionó los detalles cronológicos sobre la manera en que se desenvolvieron los hechos la tarde del lunes pasado cuando la familia fue atacada por un comando armado en los límites entre Sonora y Chihuahua, dejando un saldo de tres mujeres y seis menores asesinados, así como otros seis menores heridos.

Después de dar a conoce la cronología de los hechos, el secretario de seguridad detalló que la zona donde ocurrió el ataque es disputada por grupos criminales y que los vehículos donde viajaba la familia pudieron haber sido confundidos por parte de los agresores. En seguida el presidente Andrés Manuel López obrador declaró que se encuentran investigando el hecho en coordinación con las Fiscalías de Sonora y Chihuahua y la FGR.

Al no tener certeza de quien o quienes perpetraron el ataque contra la familia LeBaron, sólo queda esperar una nueva versión de los hechos en un futuro. Y mientras tanto, lo único cierto es que a un año de del gobierno actual, no se registra un mínimo de avance en materia de seguridad y masacres como esta, en donde lamentablemente hay menores de por medio, son para encender focos rojos y hacer un nuevo llamado a tomar acciones concretas que arrojen resultados concretos.

Y es que, pese al incremento de inseguridad, aunado a su continúo afán por buscar culpables, López Obrador se mantiene en su presunta estrategia de seguridad, aún y cuando ya transcurrieron los seis meses, tiempo que se dio para comenzar a dar resultados. En aquel entonces, (el mes de abril pasado) dijo que «Se desató la violencia, pero la estamos estabilizando, que no continúe la tendencia de incremento en violencia. Nos va a llevar algún tiempo, pero va a empezar a bajar». Pasó el tiempo y nada ha sucedido.

Hoy por hoy cuando se habla del incremento a la inseguridad, el discurso presidencial es el mismo: los que lo antecedieron son los culpables, pero lo cierto es que la Guardia Nacional no tiene presencia en todo el país y, por lo tanto, como él se comprometió no se ha garantizado la seguridad pública, por el contrario, cada día el país se torna más violento.

La realidad que se vive hoy, lamentablemente se apega más a lo que en ese mes abril dijo Durazo Montaño al asegurar que “sería irresponsable asumir que en seis meses va a cesar la violencia en nuestro país” y resaltó que la meta del gobierno federal es alcanzar niveles razonables de tranquilidad en tres años.

Se dice que…

*Cuánta razón tuvo Alfonso Durazo cuando advirtió durante otra comparecencia hace poco más de seis meses ante el pleno del Senado de la República, que el país enfrenta un problema crónico y estructural, por lo que debe asumirse con una perspectiva de mediano plazo. Rechazó que en seis meses vaya a cesar la violencia, como lo prometió el presidente Andrés Manuel López Obrador.

*Los mexicanos quizá nunca esperaron que la violencia derivada de la delincuencia fuera a terminar en un lapso de seis meses, pero tampoco pensaron que, por el contrario, se fuera agravar y mucho menos que se registraran hechos tan lamentables como el vivido por la familia LeBaron.

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