TONALTEPETL

0

Por: Gustavo L. Solórzano

El resultado de la elección que vivió nuestro país el 2 de junio pasado, obedece a dos circunstancias principalmente. La primera el trabajo que ha realizado el presidente Andrés Manuel López Obrador y la segunda, a los ochenta y dos años de otros gobiernos que si bien es cierto, hicieron mucho, también les faltó valorar a la sociedad y hacer un mejor uso de los recursos administrados. Gran lección para todos los agremiados en los diferentes políticos, la que se ha vivido. Hoy deben prevalecer el respeto a la voluntad popular de la mayoría y la unidad de los mexicanos.

Las campañas concluyeron con la elección y con ello se cierra una página en la historia de nuestro México, para dar paso a un nuevo ciclo, en donde esos que buscaban “rescatar a nuestro país”, ¿no sé de qué? Están obligados a demostrar que lo suyo es verdadero amor a México y deberán sumarse para encontrar soluciones que coadyuven al bienestar general. De lo contrario, quedará de manifiesto que los intereses eran otros y en consecuencia, cualquier manifiesto contrario a lo decidido por esa mayoría que señalo, no tiene validez.

Felicito a la sociedad mexicana, que asumió su responsabilidad cívica, y mostró que con respeto, se logran los grandes avances. Felicito a las mujeres que siguen conquistando espacios que les fueron negados en el pasado y que hoy en la nueva presidenta de nuestro país, tienen un claro ejemplo a seguir. Felicito a todos los ciudadanos que ejercieron su autoridad, acudiendo a las urnas y que ejercieron en la confidencialidad de las mamparas, su voluntad.

Con el  58,3%-60,7% en favor de Claudia Sheinbaum, el 26,6%-28,6% de Xóchitl Gálvez y el  9.9%-10.8% de Jorge Álvarez Máynez, podemos obtener que como resultado, es la votación con mayor afluencia de nuestra reciente historia. Por eso, reitero, la suma de voluntades en favor de la democracia y el desarrollo de nuestro país, es lo que debe imperar. Si de dar gusto se tratara, tendríamos dos presidentas y un presidente, absurdo de tan solo pensarlo.es entonces un llamado a la gente de buena voluntad, a la gente solidaria y en una palabra, a los buenos mexicanos, para cerrar filas y con-tribu-ir, en el bien común.

En Colima, Riult Rivera marca la pauta, para que cualquier buen ciudadano que se digne de ser un buen político lo imite. Pues asegura que habrá de buscar la coordinación con los diferentes entes gubernamentales, a fin de poder servir mejor a los colimenses. Esa es sin duda, la mejor forma de gobernar, uniendo esfuerzos, gestionando y desde luego, sin distingos. Ojalá que los demás actores políticos que el pasado 2 de junio fueron ungidos con la confianza ciudadana hagan lo propio. Colima y México, necesitan que sus autoridades trabajen de la mano para el logro de soluciones.

Es necesario que los servidores públicos dejen a sus partidos fuera de sus funciones obligatorias, trabajar para todos es la tarea, es el compromiso, es la meta.

ABUELITAS:

Tarea para los nuevos legisladores, apunten por favor: poner fin al culto personal con exceso de lonas, caballetes y folletería caras. No a las plurinominales. Quien renuncie a su bancada, dejará su responsabilidad y entrará el suplente en su lugar. Deberán regresar a las colonias en donde viven sus representados, por lo menos tres veces al año. Estar disponibles cuando sus representados los busquen. Cumplir sus compromisos de campaña. Es cuánto.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.