Por: Gustavo L. Solórzano.
Encabezados por el magistrado presidente y quienes integran el supremo tribunal de justicia en nuestro estado. Se llevó a cabo una marcha por la calzada Galván, misma que concluyó en la casa de gobierno, para solicitar el pago oportuno a los más de 567 trabajadores del nivel que señalo.
Algo inédito, sin duda; protesta que se suma a muchas mas que en los últimos días han golpeado a la administración del maestro Peralta Sánchez. Aunado a lo anterior, algunos servidores públicos se siguen despachando con la cuchara grande y generando, además, gastos innecesarios y despertando inconformidades por beneficios a unos cuantos, menospreciando a otros. Indudablemente la sociedad habrá de demandar cuando llegue el momento.
La administración vive también despidos, por un lado y por el otro, basificaciones, al parecer injustificadas y silenciosas, al decir de algunos, señalando que hay quienes se están jubilando con doble plaza y a la par, cobrando jugoso sueldo como funcionarios de primer nivel. Preocupante e incierto el final de la administración gubernamental, mayormente cuando vivimos una plandemia que acosa la vida de los colimenses, sin capacidad adecuada para atender a quienes sufren la enfermedad. ¡El barco se hunde, sálvese quien pueda! Parecen sentenciar algunos, mientras buscan asirse a la nueva administración.
Pregunta uno de los comerciantes, ¿que si se llevará a cabo la feria de Colima?, sobre todo aquellos que ya dieron un adelanto económico considerable y para quienes se avizora un panorama incierto. Pregunta dos, ¿Qué si se da el caso de no realizarse, les regresarán el monto íntegro del adelanto aportado? En este caso, corresponde al secretario de Fomento económico responder, pues de su oficina depende el evento más importante del año. Naturalmente como ciudadano común y corriente yo entiendo que, en el apartado de un servicio solicitado, si se incumple con la “entrega”, lógico es que el dinero se regresa, íntegro. So pena de que los afectados, en un momento dado, tienen el derecho de acudir a las instancias correspondientes para que les sea resarcido el daño.
Obviamente quienes están al frente de la administración de la feria colimense, son gente honorable y conocedora de las leyes. Por lo tanto, bajo ningún motivo incurrirían en una falta a las normas establecidas y con ello, verse afectados por la finca de responsabilidades. Así que en caso de que se suspenda una vez mas la feria, y ojalá así sea, no solo para cuidar la salud de los colimenses, sino por respeto a la memoria de tantas personas que han fallecido, víctimas de covid, el dinero volverá a manos de sus propietarios.
En 1998 el ing. Carlos Vázquez Oldembourg, contendió por segunda vez y ganó, para presidente municipal de Colima bajo las siglas del prd. Su máximo representante a nivel nacional era Andrés Manuel López Obrador, yo fui contratado como maestro de ceremonias en su visita para el arranque de campaña y tuve la oportunidad de conocerlo en persona, hombre de buena vibra y amable en su trato. Años más tarde coincidimos en el aeropuerto de Cuauhtémoc y me reconoció, identificado con su estilo de trabajo y siendo un personaje de la vida nacional, aproveché para tomarme la foto del recuerdo.
A tres años de su mandato México está viviendo un proceso de cambio, entre dimes y diretes el presidente avanza con paso firme y sí, humano como todos. Con algunas áreas de oportunidad que requieren ser atendidas, sigue trabajando como si fuera el primer día. Que bueno sería que todos nos uniéramos por un nuevo México, prospero y con igualdad de oportunidades, un país cuya población sin distingos, trabajara por un bien común. Utopía, quizás, realizable sí. Es cuánto.

