TONALTEPETL

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Por: Gustavo L. Solórzano

Desafortunadas para muchos, sinceras para otros y quizás un poco resentidas para más de alguno, las palabras del Secretario de Salud salieron del alma. Habló como es, como un humano, mientras Felipe lo veía con una amplia sonrisa y quizás nada hubiera pasado si no es porque en Colima somos argüenderos y bueno, la noticia corrió como reguero de pólvora. 

La realidad es que el Secretario de Salud estaba hasta el diapasón de la institución que dirigía, entre las herencias y los golpes bajos, ya no sentía lo duro sino lo tupido y bueno, antes que servidor público es como usted y como yo, humano. Al decir de algunos conocedores, fue necesario recurrir a ese discurso para que su renuncia llegara pronta y expedita. ¡Salud!

Es sano recordar que no es el primer Secretario que sale de esa institución en la administración presente, ni de otras Secretarías. Con toda seguridad tampoco será el último, es normal que esto pase en todos los gobierno, pues finalmente forma parte de los ajustes naturales que suelen darse y bueno, aquí lo que es necesario subrayar es que el Plan Estatal de Desarrollo no vaya a ser desatendido y que las metas establecidas continúen en bien de los colimenses. Las instituciones permanecen y las mujeres y hombres que las atienden están de paso. Tengamos presente que para hacer enemigos en ocasiones solo basta con decir la verdad.

Cambio de tema, la semana pasada con la presencia de personal de sede nacional, la Cruz Roja en nuestro estado llevó a cabo una capacitación enfocada al conocimiento de las debilidades y fortalezas institucionales así como también de las áreas de oportunidad. Asistimos gente de las delegaciones de Armería, Colima, Manzanillo y Tecomán. Sin duda fue una actividad exitosa no solo para la institución, sino también para quienes participamos. Conocer nuevos temas  y reafirmar lo aprendido es sin lugar a dudas, un logro integral. Hoy la Cruz Roja sigue un proceso de cambio al interior de su administración, renovarse o morir dicen. Desde su inicio, la benemérita institución ha pagado cada gasa, algodón, jeringa y medicamento que suministra. Además, claro está, de la luz, el agua, la compra de unidades y su mantenimiento, compensación, no sueldo, a personal de apoyo y todo lo que genera un área de salud tan importante y cuyo servicio es único a nivel internacional.

Mal comprendida por muchos, la Cruz Roja, atendida por humanos igual que usted y que yo, apoya los trescientos sesenta y cinco días del año bajo cualquier circunstancia. Haciendo incluso el trabajo que a otras instituciones les corresponde, pues atiende pacientes de Imss, Issste y sector salud en general, así como de clínicas privadas. Si un día quiere venir y conocer cómo funciona la institución, la puerta está abierta. Seguramente le sorprenderá conocer todo lo que pasa al interior y cuantos corazones se necesitan para servir y atender las diferentes áreas que la conforman. Créame, es mucha la gente agradecida que ha salvado su vida gracias a la oportuna llegada de una unidad de emergencia y si, ciertamente también existen fallas humanas que están siendo atendidas. Sigamos apoyando a la sociedad con nuestro donativo generoso, todos necesitamos a la Cruz Roja.

ABUELITAS:

La docencia es sin duda, una de las más bellas acciones del ser humano, todos en la vida hemos pasado por la comprensión y enseñanza de un maestro. El amor en su guiar y de vez en cuando un literal jalón de orejas, han servido para formar mujeres y hombres de bien. Por eso hoy quiero expresar mi más sincera felicitación a los integrantes de la generación 1980-1984 por sus 35 años de haber egresado de la Centenaria Normal de Maestros. Ese semillero que el Prof. Gregorio Torres Quintero soñó. De manera especial a mi apreciado amigo y compañero Martín Hugo Armando Velasco Gutiérrez. Felicidades por ese amor a la niñez. Es cuanto.

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