Por: Gustavo L. Solórzano
“Nadie envejece sólo por vivir un número de años; la gente envejece al abandonar sus ideales; los años arrugan el rostro pero perder el entusiasmo arruga el alma. Cicerón, año 45 a .c.
México está volviéndose un país de personas mayores. La edad mediana en México es de 27 años, de acuerdo con los datos oficiales del INEGI. Por otra parte, según el Consejo Nacional de Población, en una ejercicio poblacional realizado en abril de 2013, estimaba que en las siguientes tres décadas, la población tendería a envejecer, ya que consideraban que habría una menor proporción de la población menor de 15 años y si bien la correspondiente a la mayor de 65 se incrementaría, en el balance la población de 15 a 64 años estaría aumentando su importancia en los próximos años. Es decir, formamos parte de esa información estadística, ya que según el Conapo, para 2050 habrá 150 millones 837,517 mexicanos y la esperanza de vida promedio será de 79.42 años; ésta, que actualmente es de 77.4 años para las mujeres y 71.7 para los hombres, aumentará a 81.6 y 77.3 años, respectivamente. En consecuencia habrá 10 personas de 65 o más años por cada 100 en edades laborales.
Naturalmente no solo México envejece, lo hace también la población mundial y a pasos agigantados, de ahí que diversos organismos ambientalistas y defensores de la dignidad humana sostengan que los “dueños de la economía” en el planeta, realizan acciones para depurar la sobrepoblación. Con base a la Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social, dependiente del INEGI, se sabe que Una cuarta parte de los adultos mayores cuenta con una pensión. En relación con este tema, a nivel mundial, cerca de la mitad de las personas en edad de jubilación en el mundo no reciben ningún tipo de pensión, y no les alcanza para cubrir sus necesidades básicas a 52% de quienes la reciben, según señala una encuesta de la Organización Internacional del Trabajo basada en un estudio realizado en 178 países. Nos guste o no, quienes vivan en el 2050 podrán constatar que más de la cuarta parte de la población estará compuesta por adultos mayores.
Sin duda un sector poblacional que enfrenta un serio descuido familiar e institucional es el de los adultos mayores, los que estamos fuera de ese rango pareciera que hemos olvidado o ignoramos que solo dos aspectos pueden considerarse con mayor probabilidad para manifestarse en nuestra vida, la vejes y la muerte. La sociedad mexicana no está preparada ni humana, ni económicamente, ya no digamos en cuestión de instituciones de salud, para asumir su corresponsabilidad en la sana y adecuada manutención de los viejos, los ancianos, los adultos mayores, los abuelos o como se les quiera llamar; incluso para muchas familias representan una carga y los pudientes, confinan en asilos de dudosa reputación a sus familiares mayores, en donde sufren mal trato, además de hambre y desatención total; para muestra de ello en Colima tenemos varios botones. Lo que hoy demos, será indudablemente lo que cosecharemos mañana, es tiempo de trabajar en nuestros adultos mayores.
ABUELITAS:
¿Y a la Cruz Roja quién la ayuda? El año pasado la generosidad de los colimenses permitió a la benemérita institución recaudar la cantidad de 3 millones 918 mil 42.23 pesos, pesos en la Colecta Anual 2015. En el presente año, bajo el lema “Dona y sigue ayudando a salvar vidas” la Cruz Roja captó la cantidad de 3 millones 699 mil 773, o sea que le faltaron más de 218 mil pesos para igualar el objetivo pasado. Hoy la institución creada por el suizo Juan Enrique Dunant, ha sido golpeada por la crisis que afecta no solo a nuestro estado, sino que también a nuestro país. Es necesario que los ciudadanos refrendemos nuestra generosidad y que los ayuntamientos como el de Colima, y el Villa de Álvarez; por citar un ejemplo, cumplan su palabra escrita aportando su apoyo económico. Es cuánto.

