PARTIDO COLIMOTE
Por: Carlos Orozco Galeana
Hace 15 días comenzó a mover la colita lo que probablemente sea un partido político nuevo a nivel local, el partido colimote; sus organizadores andan como chamacos con zapatos nuevos y apuestan a que logrará ser reconocido por las autoridades electorales y sumarse a la actividad política.
Algunas expresiones críticas derivadas de la irrupción de este germen de nuevo partido en el escenario estatal, se han centrado en decir que no hace falta un partido más, que son suficientes con los que hay como para sumar uno más, que además representará un costo financiero a los ciudadanos y que para vergüenzas con ellos no paramos.
La iniciativa para crearlo no nace como por arte de magia, responde a una dinámica de participación colectiva de hace muchos ayeres; sus promotores son políticos colimenses que tienen años luchando bajo las siglas de varias organizaciones políticas, los cuales refrescan sus convicciones para ofrecer una expresión moderna, democrática, comprometida, al decir de José Ramón Vargas Valle, luchador social histórico y uno de sus más lúcidos e importantes promotores.
El Partido Colimote define exactamente cuáles son sus principios y convicciones. Resumidamente las cito: Se dice humanista y pacifista, considerando al ser humano como centro de la historia del desarrollo y el progreso social; “consideramos fundamental el respeto, la solidaridad y la armonía de las relaciones entre individuos hombres y mujeres”. Autocalifica como ecologista, agroecologista y agroproductor y en favor del desarrollo sustentable”.
Se ratifica como un partido feminista, lésbico gay, monogámico y poligámico, contra todo tipo de violencia, opresión, dominación y explotación contra las mujeres, por la equidad de género, dentro de la familia y en toda sociedad humana. El PC es además regionalista, nacionalista e internacionalista y luchará por la eliminación de las clases sociales. Propone la democracia directa para“que el pueblo ejerza su soberanía directamente sin la intermediación de órganos representativos”. Es un partido dedicado al estudio del cosmos y de la exopolítica, se declara científico y tecnológico y finalmente, como una organización política de la utopía y de la felicidad.¿ Gusta así el PC ?
El PC dice aspirar a ser un partido abierto a toda ideología, sensible y comprometido ante cualquier amenaza al goce de derechos humanos, y esto me parece esencial. A la sociedad le falta movimiento para hacer que la justicia social resplandezca y es bueno que así lo comprendan sus organizadores.
He dicho siempre que los principios queguían a los partidos son compasivos en general porque significan compromisos a lograr para hacer una humanidad mejor, utopías si se quiere, solo que al calor de la participación individual se promueven lasambiciones humanas y se van deformando en sus fines. En todo el país,en efecto, observamos que la sociedad civil arranca bien sus proyectos e iniciativas – también los partidos – y cómo poco a poco se va rindiendo ante la apatía o la intervención interesada de grupos de poder o gubernamentales a los que beneficia el estado de cosas actual.
El PC encontraría condiciones favorables en una entidad en donde los partidos en su mayoría no hacen trabajo más que en época de elecciones. Si lucha por la justicia, por la equidad de género, por las libertades, porque el estado cumpla con sus compromisos y su voz resuene ante cualquier situación que conculque derechos, seguro que crecerá. Pero si su dirección estatal no se abre a gente nueva, joven, con iniciativas, si llega a ser complaciente con el poder, no llegará muy lejos. Los caudillos son importantes para ciertos momentos históricos, pero hoy no deben estar a la vista porque espantan a la clientela. Todo partido político debe partir de una expectativa de renovación, inspirar confianza, ver por la felicidad de todos.
Como ciudadano le doy la bienvenida a la posibilidad que representa el PC. Si es valorado legalmente, ojalá haga un trabajo de calidad y conforme a los requerimientos ciudadanos, que se aleje de los vicios ( simulación, falta de compromiso con la justicia, indiferencia, carencia de ética de dirigentes, corrupción, etc-. ) que los aprisionan. La sociedad requiere partidos fuertes, insertados cabalmente en la realidad para poder transformarla.

