POR LA CAPITAL
Por: José Luís Santana Ochoa
También se está corriendo ya la carrera priista por la presidencia municipal de Colima 2015-2018, cuyo ganador podrá buscar la reelección en tan importante cargo para hilar así seis años y tener a tiro de piedra la gubernatura del estado en 2021. Tres son los pedalistas con suéter tricolor: Óscar Valdovinos Anguiano, ex Director de Ingresos en la administración porteña y ex Tesorero en la capitalina, ex presidente municipal suplente y actual diputado local de mayoría relativa, Óscar Valdovinos Anguiano; el ex Rector de la Universidad de Colima y diputado federal de mayoría relativa, Miguel Ángel Aguayo López; y el dos veces diputado local de mayoría relativa, ex regidor y ex presidente municipal interino, José Antonio Orozco Sandoval. Recientes calificadas encuestas ubican al primero de los nombrados como líder indiscutible en las preferencias electorales de los capitalinos, lugar de privilegio que se explica por el trabajo que en los últimos seis años ha venido realizando en colonias, barrios y comunidades del municipio, desde la organización “Por Colima”.
Para asegurar la candidatura por su partido, primero, y luego la victoria electoral con el voto ciudadano, Valdovinos Anguiano tendrá que ganarse a pulso la aceptación y el respaldo del Primer Distrito Electoral Local, territorio azul donde tiene menor presencia y posicionamiento que en los tricolores Dos y Tres. Si en los próximos meses acredita un significativo avance en la parte norte del municipio que pretende gobernar a partir del 15 de octubre de 2015, tendrá pavimentado el camino que conduce al edificio señorial de Torres Quintero. Una decisión que deberá tomar a la brevedad es si seguirá corriendo solo o acompañado de alguno de los aspirantes del PRI a la gubernatura del gobierno del estado.
Además de cumplir sus funciones legislativas, de fiscalización de los recursos públicos y de gestión social, el diputado local Óscar Valdovinos Anguiano mantiene el contacto cotidiano con la gente de todo el municipio de Colima, para atender sus planteamientos y demandas, facilitarle el acceso a los programas sociales a cargo de los tres niveles de gobierno e involucrarla en actividades deportivas, asistenciales y culturales, y en las decisiones que le concierten como las relativas a la ejecución de obras y a la prestación de servicios públicos que inciden en su calidad de vida familiar y comunitaria.
El orgullo de Tepames sustenta sus legítimas aspiraciones de suceder al Profesor Federico Rangel Lozano en la alcaldía de Colima, en una bien llevada carrera en la administración pública municipal y estatal en áreas relacionadas con la planeación y el manejo y la fiscalización del dinero que aportan los contribuyentes para que les sea retribuido en obras de calidad y servicios eficientes prestados con calidez por los servidores públicos. Su perfil profesional, experiencia en los quehaceres de gobierno, su imagen personal y familiar de gente de bien, y trato atento y cordial con los ciudadanos, lo califican tanto para ser un candidato competitivo como para, después de ganar en las urnas, convertirse en un alcalde con visión orientado hacia la gente y los resultados, a continuar el proyecto que impulsa el alcalde Federico Rangel Lozano de un municipio sustentable en todos los órdenes.
Óscar tiene todo lo necesario para toparle al gallo o polla del PAN que deberá surgir de entre los muy competitivos Esmeralda Cárdenas Sánchez y Leoncio Morán Sánchez. Ambos ex diputados federales de mayoría relativa por el Primer Distrito Electoral Federal que comprende el municipio de Colima, son por mucho lo mejor que los blanquiazules tienen para recuperar un bastión que ya fue suyo el trienio 200-2003 con Enrique Michel Ruiz y en el 2003-2006 con quien quiere repetir plato, el diablo de Locho.
EL ACABO
El Subsecretario de Prevención Ciudadana, Roberto Campa Cifrián, jura que Colima va a la baja en índices delictivos. El Sacerdote católico, Jesús Mendoza Preciado, Rector de la Catedral Basílica Menor de Colima, afirma todo lo contrario y que es alarmante la situación que prevalece en la entidad, “con uno – ejecutado- ya es alarma, pero cuando son 20 o más ya es alarmante”. ¿Usted a quién le cree?

