LA VOZ DE DAVOS
Por: José Luís Santana Ochoa
Los temas de la cada día más acentuada desigualdad económica y el grave problema de las drogas despertaron el mayor interés en los participantes en la edición 2014 del Foro Económico Mundial de Davos donde el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, abrió fuego al afirmar convencido que “Las drogas han destruido a mucha gente pero las malas políticas han destruido a muchas más”, y que si las políticas no funcionan hay que corregirlas o debatirlas. Pero la cuestión es “si estamos listos para su legalización”. Luego ejemplificó que en los Estados Unidos se gasta más dinero en prisiones que en medicamentos, claro indicador de que las políticas en la materia han fracasado. “Las medidas represivas no han funcionado y han creado además más problemas”. Para el ghanés, la vía es más educación y apoyo a los jóvenes para prevenir el problema de la drogadicción.
Por su parte, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, con la experiencia de un país que “probablemente es el que más ha sufrido en la guerra contra el narco”, dijo sentirse como en una bicicleta fija, en el mismo entorno y con los mismo problemas. “Hay que volver a debatir la estrategia del mundo contra el narcotráfico y tratar de encontrar nuevas formas más eficaces de luchar contra el narcotráfico porque lo que estamos haciendo hoy en día no nos da el mayor éxito”, sentenció el político cafetalero que también abierto está a pensar en nuevas formas de desalentar el consumo de drogas. Cuando Santos denunció que los jefes de Estado se ocupan de opinar sobre tan candente tema cuando dejan los cargos, le zumbaron sus nada castos oídos al mandilón expresidente de México, Vicente Fox Quezada.
Las buenas conciencias de los foristas se estremecieron con los datos del informe presentado por la organización humanitaria Oxfam, según los cuales casi la mitad de la riqueza mundial está en manos del 1 por ciento de la población, concentración que representa un nivel de desigualdad sin precedente que amenaza con «perpetuar las diferencias entre ricos y pobres hasta hacerlas irreversibles». El informe de Oxfam destaca que la mitad más pobre de la población mundial posee la misma riqueza que las 85 personas más ricas del mundo. Para Oxfam, la masiva concentración de los recursos económicos en una minoría provoca un “secuestro democrático” por el que los gobiernos pasan a servir a una élite acaudalada con “políticas fiscales injustas, prácticas corruptas y arrebatando los ingresos naturales a los ciudadanos”, algo que, por supuesto, ni en Colima ni en México ocurre.
Oxfam les advierte a quienes quieran escuchar la VOZ DE DAVOS que el aumento de la desigualdad, que no ha dejado de crecer en los últimos 30 años, puede repercutir negativamente en el crecimiento económico y en la reducción de la pobreza, y multiplicar los de por sí ya graves problemas sociales. Sus recomendaciones para los poderosos de buena voluntad: Comprometerse a no utilizar paraísos fiscales, no cambiar dinero por favores políticos y exigir a los gobiernos garantizar la sanidad, educación y protección social de los ciudadanos. Tampoco el tráfico de influencia y el manejo de información privilegiada son prácticas comunes en Colima y en México.
Otra voz que llegó a Davos fue la del Papa Francisco, quien les solicitó a empresarios y a banqueros que promuevan la riqueza inclusiva. “Les pido que garanticen que la riqueza sirva a la humanidad y no a que la gobierne. El crecimiento de la igualdad requiere algo más que el crecimiento económico, aunque lo presupone. Necesita decisiones, mecanismos y procesos encaminados a una mejor distribución de la riqueza, la creación de fuentes de empleo y la promoción integral del pobre, que va más allá de una simple mentalidad de asistencia”, sentenció el jefe de la Iglesia Católica para quien lo primero es desarrollar una visión trascendente de la persona.
Ahí están las sensatas voces de Kofi Annan, Juan Manuel Santos y Francisco, y los datos crudos aportados por OXFAM, por si los dueños del dinero quieren escucharlas y considerarlos. El tiempo se acaba y la paciencia de agota.

