MAM Y LA SUCESIÓN GUBERNAMENTAL
Por: J. Daniel Miranda Medrano
Interesantes declaraciones del gobernador Mario Anguiano respecto a la sucesión gubernamental que hay que tener presente de hoy en adelante. La clave de todo lo dicho por Mario Anguiano es la idea central de que al candidato del PRI no será candidato local ni del centro, sino de la gente. La idea y propuesta es interesante por los muchos mensajes e implicaciones que se tienen; comentamos a continuación los que consideramos más importantes:
La primera es que se va a privilegiar la popularidad o rentabilidad electoral de los aspirantes, por encima de relaciones personales o del lugar geográfico donde políticamente ejercen sus funciones; recordó en este sentido que él no era el candidato de Silverio Cavazos, pero era el que más ventaja tenía en las preferencias electorales.
A mí me parece que esto hay que reconocerle siempre al extinto mandatario, que independientemente de quien era su favorito o el del centro, de forma inteligente le dio más valor a las encuestas ciudadanas que a otros indicadores, es decir, antepuso los intereses del partido sobre los propios y de otras personalidades. El gobernador actual señala de forma lógica y acertada que va a operar en el mismo sentido del proceso del que surgió el como candidato.
Aunque el PAN esté desinflando eso no quiere decir que las simpatías de ciudadanos de a pie por el partido disminuyan, no perderá el voto duro y nuevos votantes se incorporarán al registro de sufragios que este partido obtendrá en el 2015. Por ello, no se puede confiar ya en que la decisión del primer priísta sobre el futuro abanderado del estado será suficiente para garantizar el triunfo en el 2015, tampoco en que la imposición del centro se convierta en automático en garantía de triunfo. La competencia será difícil como lo son cada vez las elecciones locales en nuestro país y por supuesto en Colima.
Así, para retener la gubernatura y permitir que Colima siga siendo uno de los pocos estados sin alternancia partidista en el gobierno estatal desde 1929, la decisión de nominar al futuro candidato debe recaer en quien garantice el triunfo en las urnas y no en otro tipo de decisiones discrecionales; ya no vivimos en los tiempos del autoritarismo donde los candidatos simple y sencillamente se imponían. Los tiempos son otros y hay que reconocer que cuando menos en las urnas ya se da un despertar cívico y la gente es consciente de lo que significa su voto, los aspirantes deben de esforzarse por trabajar arduamente y que su trabajo lo perciba la ciudadanía.
FINAL.- La Facultad de Ciencias Políticas de la U de C contrata profesores para impartir cursos y luego incumplen con el compromiso del pago.
Twitter: @jdanie17

