Por: Mario Acevedo Manzano
La respuesta a la interrogante del encabezado del presente artículo es si,por las siguientes razones: el costo para mantener la prohibición del uso de las drogas es excesivo para el gobierno y para los mexicanos, el gobierno gasta en el combate a producción, distribución y consumo de enervantes cantidad exorbitantes que bien pueden dedicarse al fomento de la salud, educación y empleo y los mexicanos están pagando una cuota de sangre que llega hasta los 300 mil muertos en los últimos veinte años. Además, las políticas públicas para evitar el consumo de estupefacientes son un completo fracaso cuando en lugar de disminuir el consumo nacional va en aumento y, lo más grave, como lo dijo el Secretario Federal de Turismo Enrique de la Madrid el Narcotráfico está acabando con nuestros principales destinos turísticos en los litorales mexicanos disminuyendo la afluencia de extranjeros a nuestro país.
En el mundo existe una tendencia a permitir el uso lúdico de la mariguana como Holanda en Europa y Uruguay en América, países que tienen sin penalizar el uso de la mariguana y en ningún momento después de la despenalización han tenido problemas de salud pública o rebelión social por el consumo de drogas, más bien, la penalización del consumo de enervantes son acuerdos políticos y diplomáticos con los EUA para apoyar a los norteamericanos en su lucha por disminuir el consumo en ese País y los mexicanos no tenemos que pagar la cuota de sangre que viene con la penalización de las drogas, ni dedicar tanto dinero para cuidar la saludo de los jóvenes norteamericanos, ya es tiempo de darle una solución al problema de las drogas y terminar con el baño de sangre por todo el país.
En México el Gobierno federal ha fracasado en su lucha para evitar la producción, comercialización y consumo de drogas, su estrategia impuesta por los EUA de descabezar a las Bandas de criminales es un fracaso total, después de encarcelar o eliminar a un dirigente de Cartel, este se subdivide y surgen más dirigentes que a sangre y fuego se apoderan de los espacios geográficos para la distribución de drogas y diversifican su actividad criminal pasando del narco al secuestro, cobro de piso, trata de personas y más delitos que han superado la capacidad de contención del Estado mexicano, la única salida digna al problema de las drogas es su legalización para que sea la autoridad gubernamental quien regule al mercado de la oferta y demanda de droga.
Se pueden y deben hacer muchas cosas para evitar la inseguridad en que viven los mexicanos por los miles de cadáveres acumulados en todo el territorio nacional, lo más insensato será no hacer nada y todo parece que el gobierno federal no toma el toro por los cuernos y no enfrenta el problema con los suficientes recursos legales, materiales y sociales para terminar con este grave problema que amenaza con el extermino del mismo Estado cuando las bandas de criminales a sus anchas roban, matan y retan a la fuerza pública incapaz de exterminarlos.
El combate a la delincuencia debe ser una política del estado mexicano en donde se involucre al gobierno y a la sociedad, está claro, el gobierno no puede solo con el problema y mientras no exista una estrategia compartida entre todos los actores sociales con el gobierno, jamás se podrá combatir a la delincuencia que cada día acumula más poder económico y hasta político poniendo en entredicho la viabilidad y eficiencia de gobierno.
La lucha en contra la inseguridad no es a balas y la posible militarización del país ante la posible entrada de la Ley dedicada a la Seguridad Interior es un peligro para alcanzar la seguridad pública, pues, el remedio puede ser peor a la enfermedad, y más, cuando se estima que a diario existen hasta cinco desapariciones de personas, presumiblemente a cargo de las autoridad policiacas o militares, como recientemente fue detenido un Preparatoriano por la policía de la CDMX y a los pocos días aparece deambulando por las calles de un municipio mexiquense, después de la presión ejercida por sus condiscípulos de la Preparatoria No. 8 de la UNAM y el mismo Rector, las autoridades aún no tienen una explicación convincente por la detención del joven quien estuvo en peligro de formar parte de las estadísticas de desaparecidos que alcanzan hasta 32 mil en todo el país en los últimos años.
Notas cortas
Mientras el promedio mundial del crecimiento económico es de un 3% nuestro país se mantiene un punto abajo del promedio anual, no es para presumir el 2.1 de crecimiento anual y más cuando el ingreso por persona permanece constante en los últimos años.

