La explicación de su vigencia se puede encontrar en los infomerciales de televisión, donde los productos contra el envejecimiento dominan, lo que de alguna manera refleja una de las principales obsesiones de la sociedad contemporánea, explica Markus Meyer, protagonista de una versión teatral de la obra, que se presentará sábado y domingo en el 40 Festival Internacional Cervantino.
“El tema de la obra es cómo nosotros no queremos envejecer, lo que es muy importante en la sociedad de hoy: qué significaría quedarse joven para siempre, lo que seguramente nos haría vivir muy solos, lo que también es algo que se vive en la actualidad. Si estás dentro del círculo de obsesión de belleza se puede convertir en una cárcel.”
Se trata de una propuesta de Bastian Kraft para el Burgtheater Vienna, en la que el culto a la belleza, a la juventud y a la realización personal se escenificará sólo con un actor sobre el escenario, rodeado de al menos 15 pantallas que le permiten recrear los diferentes personajes que se aparecen en la obra de Wilde.
De acuerdo con el director de escenografía del montaje, Peter Baur, toda la producción conforma un proceso teatral un tanto diferente, porque sólo hay un personaje en vivo, mientras todos los personajes que aparecen en las pantallas se grabaron como una película, lo que no se había hecho en teatro, para interactuar con el protagonista, Markus Meyer.
“No podemos imaginar lo complejo que resultó para Markus, porque nunca tuvo una persona a su lado para interactuar. Así, las diferentes variaciones en pantalla tienen que dialogar con el personaje en vivo, pero al mismo tiempo se trata de lograr que se nos olvide quién es el actor.”
Dorian Gray se escenificará sábado y domingo, en el Teatro Cervantes, en el marco del Festival Internacional Cervantino.
Fuente: MILENIO





