VENTANA POLÍTICA
Por: Guillermo Metelón Nava
En el marco de la celebración del Foro “El periodismo del Futuro y el Derecho Humano a la Información”, me hubiera gustado escuchar de los ponentes otros enfoques. Si bien expusieron cómo ha evolucionado el ejercicio periodístico con las nuevas tecnologías, cómo las mujeres han avanzado históricamente en su incorporación a esta profesión, destacándose además la importancia de dar el valor que, como derecho humano tiene el la información para el desarrollo de la sociedad. Faltó mucho por exponer con un enfoque más actual y en el contexto socio político que hoy vivimos, pues creo que ahí radica la necesidad de analizar las consecuencias que esto tendrá para el periodismo y para los derechos humanos fundamentales.
El foro, organizado por el capítulo Colima del Club Primera Plana, La FAPERMEX y el Club de Reporteros de Colima, en el auditorio del Centro Cultural Mexiac, contó con la participación de la Maestra María Cristina Zamora Chávez, el Dr. En Derecho Ángel Durán Pérez y el también el Dr. En Derecho Enrique Cárdenas Voges, así como de Carlos Valdez Alcazar, Manuel Godina Velasco y Juan Ramón Negrete Jiménez. Ellos reflexionaron sobre los retos y dificultados que hoy enfrenta el ejercicio periodístico, que en México sigue siendo una de las profesiones más peligrosas, no solo por actos de autoridad, sino por los poderes fácticos como son las organizaciones criminales. Expusieron una cruda realidad que afecta a los periodistas, pero sobre todo a la sociedad.
Frente a este panorama, me parece que lo realmente urgente es reflexionar sobre el papel que jugamos los propios periodistas, los medios de comunicación pero, sobre todo, la sociedad frente a esta realidad, cuyas consecuencias empezamos a padecer. Esto requiere de un análisis y estudios a fondo a partir de un diagnóstico sociológico, político, académico y jurídico, entre otras directrices o vertientes.
Y es que, si partimos por ejemplo de la afirmación hecha por el filósofo Joseph de Maistre de que los pueblos tienen el gobierno que merecen, necesariamente debemos considerar el gran contexto social, es decir el tipo o nivel de sociedad que somos, sea por influencia de múltiples factores o por las características particulares que nos identifican a los mexicanos, dicho en términos generales; porque más allá de ser una sociedad multicultural y diversa, es la gran masa la que dicta su propia forma de ser. Creo que es ahí donde debemos escudriñar, ya que hay factores relevantes que debemos tomar en cuenta, tales como los niveles educativo y cultural, que si nos vamos más a detalle, debemos reconocer las graves deficiencias que tenemos en el campo de la educación, cuyas consecuencias, entre muchas más, está la baja cultura cívica y política, sin dejar de admitir que es el propio estado mexicano el que se ha encargado de propiciar ese subdesarrollo, en complicidad con otros poderes fácticos, para facilitar así el control, la manipulación y la imposición de sus propósitos.
En consecuencia, lo que hoy observamos es un ejercicio periodístico desvalorizado, pues con el desarrollo tecnológico y la supuesta democratización de la información, el periodismo como profesión se ha visto arrastrado por la inercia, siendo cada vez más difícil que se construya una influencia verdadera para dar voz y poder a la sociedad mediante un ejercicio real de la libre expresión, pues la mercadotecnia y los intereses económicos son los que marcan el camino, siendo pocos los que se mantienen en el compromiso social verdadero y los valores éticos que la profesión exige.
Y es que, como consecuencia de las mismas líneas políticas que marca el poder, apoyándose incluso en los propios empresarios de la comunicación, el gremio periodístico permanece desunido en lo general y, ni aún en tiempos de crisis y amenazas graves como las que hoy enfrentamos, los diversos grupos de periodistas son capaces de admitir la urgente necesidad de conformar un gremio verdaderamente unido, con objetivos claros de interés general que permitan conformar una gran fuerza gremial que sea capaz de formar opinión, mediante la contribución a la educación, a la cultura y a la politización de la sociedad; despertar la conciencia social que se requiere para cuidar y proteger su derecho a la información veraz, oportuna, con elementos que ayuden al discernimiento, al análisis y que faciliten la participación activa y organizada de toda la sociedad.
En conclusión, creo que es urgente que los periodistas profundicemos en el comportamiento de la sociedad frente al periodismo y su derecho a la información, pues lo que prevalece es una creciente desconfianza, polarización, y desinformación. No solo se trata de enfrentar al poder con sus afanes de censura, violencia y autoritarismo, también urge atender las causas de la concentración mediática y la manipulación de la información que los poderosos hacen, pues son algunas de las grandes amenazas contra las libertades, la democracia y la propia organización de la sociedad.
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