Los niños ya se encuentran en Colima bajo el cuidado de sus abuelos, luego de que, desde 2008 se empezaron a hacer las gestiones ante el Consulado de México en San Bernardino para la repatriación, en virtud de que los niños fueron separados de su madre y colocados en hogares a cargo de las autoridades.
“Gracias a la coordinación que se tuvo con autoridades americanas que tenía a los menores en sus manos y después de haber librado el aspecto legal y garantizado el contar con una familia en México que les ofreciera educación, alimento, casa, para su desarrollo, se hicieron estudios socioeconómico y los abuelitos calificaron para tener a sus nietos”.
Mencionó que la mamá de los menores no podía estar con los niños, pues por un descuido suyo ellos sufrieron agresiones de una persona externa.
Valdovinos Licea indicó que con estos dos niños, ya son siete los niños colimenses repatriados.
