Explicó que en el país, el 70% del territorio se ve afectado por los huracanes y otros fenómenos hidrometeorológicos; el 34.4% de la población total está expuesta a los ciclones tropicales y aproximadamente 33.2% se encuentran expuestos ante el peligro de inundación, mientras que el 59% de la población del país se ubica en zonas de peligro sísmico alto severo.
Para el caso de Colima, dijo, por encontrarse en zona sísmica, casi todos los municipios corren un riesgo alto, a excepción de Minatitlán en Ixtlahuacán, pero también hay propensión a huracanes y ciclones.
Por lo anterior, dijo, habrá recursos disponibles para los ayuntamientos, que van desde un millón 500 mil pesos hasta 700 mil pesos, para apoyar la realización de atlas de peligros naturales y de riesgos, para la elaboración de reglamentos de construcción que establezcan la tipología y técnica constructiva de acuerdo al peligro o riesgo en la zona.
También habrá apoyos para obras como estabilización de taludes y laderas, estabilización de rocas, tratamiento de grietas u oquedades en el subsuelo, pavimentación para rutas de evacuación en zonas de riesgo, presas de gavión, bordos y obras de inspección costera.
Con estas acciones se prevendrá que en caso de desastres naturales la afectación al patrimonio y vida de las personas sea mayor.
