Destacó que además de haber reducido el sueldo de los funcionarios de primer nivel al 50%, están reduciendo gastos de papelería, gasolina, mantenimiento y evitando que los vehículos del Ayuntamiento se tomen como particulares.
Igualmente, realizan ahorros en energía eléctrica, consumibles, “y lo que tiene que ver con el trabajo diario y ordinario”.
Calificó su plan de austeridad como exitoso.
Consideró que como administración perredista “estamos en el ojo del huracán y no va a faltar quien quiera oscurecer el trabajo que se está haciendo desde Cuauhtémoc y para eso es importante que tengamos una voz en el Congreso y defender el presupuesto de los cuauhtemenses”.
Se manifestó de acuerdo en que no se rescate desde el gobierno federal a municipios en quiebra porque “si están así es por malas administraciones a lo largo de los años, sonaría ilógico que municipios con finanzas más o menos sanas queden en el descobijo y que se tenga que rescatar a aquellos que han venido teniendo error tras error”.
