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Ciudad de México. – En medio de un entorno financiero internacional marcado por la incertidumbre y el aumento de tensiones entre China y Estados Unidos, el peso mexicano sufre una notable presión que lo ha llevado a perder valor frente al dólar. Este miércoles 9 de abril, el tipo de cambio interbancario se ubicó en 20.97 pesos por unidad al iniciar la sesión, aunque en el transcurso de la jornada se ha observado una leve apreciación, colocándose en torno a los 20.68 pesos mexicanos por dólar.
A pesar de este respiro temporal, el comportamiento general de la jornada muestra una depreciación del peso de -0.69% respecto al cierre previo, acumulando una pérdida semanal de -2.63% y una caída mensual de -3.76%, reflejo del complejo contexto internacional y los factores internos que han impactado directamente en la cotización.
Durante la sesión overnight, el tipo de cambio mostró una clara tendencia alcista. El incremento en la volatilidad fue impulsado por el recrudecimiento del conflicto comercial entre las dos economías más grandes del mundo, luego de que Washington y Pekín anunciaran nuevos aranceles recíprocos.
La administración Trump elevó los gravámenes hasta un 104% a productos chinos, mientras que China respondió con un aumento del 84% en sus propias medidas, lo que ha intensificado el nerviosismo en los mercados de divisas.
Precio de dólar hoy 9 de abril en bancos de México:
- Afirme: compra en 19.60 y vende en 21.30
- Banco Azteca: compra en 19.65 y vende en 21.15
- Banorte: compra en 19.55 y vende en 21.25
- BBVA Bancomer: compra en 20.03 y vende en 21.16
- Banamex: compra en 20.25 y vende en 21.40
- Inbursa: compra en 20.10 y vende en 21.10
- Intercam: compra en 20.401 y vende en 21.412
- Monex: compra en 19.85 y vende en 21.94
- Ve por Más: compra en 20.2807 y vende en 21.5007
Este contexto ha afectado la estabilidad del tipo de cambio, arrastrando al peso mexicano y reforzando la percepción de riesgo entre inversionistas, que prefieren refugiarse en activos más seguros. El índice dólar, en consecuencia, ha retrocedido -0.68%, debilitado también por la tensión política que rodea las decisiones del gobierno estadounidense.
En paralelo, el repunte de la inflación en México durante marzo —impulsado precisamente por el efecto de los primeros aranceles— ha contribuido al deterioro de la percepción económica.
El alza en los precios se convierte en un elemento que podría condicionar las decisiones de política monetaria por parte del Banco de México, alimentando las preocupaciones respecto a la capacidad del peso mexicano para resistir una mayor presión externa.
Las divisas europeas también registran movimientos relevantes en este contexto. El euro se aprecia 0.78% frente al dólar, favorecido por la debilidad de la divisa norteamericana, mientras que la libra esterlina avanza marginalmente 0.06%, a pesar del entorno adverso generado por las nuevas políticas arancelarias.
Estos movimientos reflejan cómo las divisas del mundo responden de forma desigual ante la incertidumbre internacional, con una reconfiguración temporal de capitales que favorece a unas monedas y castiga a otras. La cotización del peso mexicano, en este escenario, está más expuesta a los vaivenes internacionales que a factores internos, lo que aumenta su fragilidad en el corto plazo.

