Análisis Político
Por: Abel González Sánchez

El pasado 29 de marzo de 2025, aprobaron el decreto presidencial para prohibir la venta de “la comida chatarra” en todas las escuelas de los estados del país, incluyendo las escuelas públicas y privadas, esta medida, es parte del programa “Vida Saludable” del gobierno actual, pero si recordamos ya dos sexenios lo anunciaron igual, pero, no lo lograron.
MARIO DELGADO NO RECULÓ Hubo una crítica infundada e innecesaria en algunos medios nacionales al colimense Mario Delgado Carrillo, Secretario de Educación Pública por la reunión que se filtró que se realizaría con 27 directivos de las empresas nacionales distribuidoras de productos que venden en escuelas como Coca-Cola, Bimbo, Sabritas, etc, asegurando que Mario Delgado haría un pacto para abrirles las puertas y seguir igual, resultando falso, pues solo les pidió a las empresas que respetaran el acuerdo presidencial y que apoyaran con sus posibilidades a las escuelas del país de diferentes formas, por tal motivo la presidenta del país Claudia Sheimbaum dijo que le daba todo el apoyo a Mario Delgado sobre esa reunión, y que sabía que se respetaría el “no a la comida chatarra en escuelas”.
DOS SEXENIOS PRESIDENCIALES FALLARON Desde enero del 2010, el entonces presidente Felipe Calderón presentó el Acuerdo Nacional por la Salud Alimentaria (ANSA), y reconoció: «México es el país con mayor número de personas adultas con sobrepeso en el mundo, el país con mayor problema de obesidad infantil en todo el mundo» por tal motivo se suspenderá la alimentación chatarra en el país, pero, seis meses después su gobierno admitió que su prohibición sería gradual empezando a retirar lo más dañino, pero todo quedó igual.
En el 2013 Enrique Peña Nieto con la mal llamada reforma educativa que fue un desastre, se estableció en la Constitución que en las escuelas estarían prohibidos «los alimentos que no favorezcan la salud de los educandos», “se prohíbe la alimentación chatarra”, se cambió el ANSA por la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes, pero no avanzó mucho. En el sexenio de Andrés López Obrador ni pío dijo sobre la comida chatarra en las escuelas, pues andaba ocupado en los grandes proyectos nacionales del sur del país, pero la verdad es que hasta hoy 28 de mayo de 2025 todo sigue igual a nivel nacional.
POR LAS COOPERATIVAS SOBREVIVEN LAS ESCUELAS El gobierno federal es muy bueno para prohibir mediante decretos presidenciales en el Congreso de la Unión todo lo que se le ocurra hacia los estados y municipios, sin respetar su autonomía y sin medir las repercusiones y el impacto que se genera en un acto de gobierno federal como el que analizamos aquí, pues al prohibir de un plumazo esa mala costumbre y pésimo hábito arraigado de la venta de comida chatarra en las escuelas, les pega al funcionamiento de las mismas escuelas tanto federales y del gobierno estatal y así provocaría graves conflictos en cada plantel del país, pues resulta que son las cooperativas escolares, “las que venden comida chatarra” y son las que hoy sostienen y subsidian a las escuelas, sin ellas las tronarían.
GOBIERNO FEDERAL ABANDONÓ SUS PLANTELES Vayamos al grano, el gobierno federal no envía ni un peso desde hace más de 30 años para operar y equipar adecuadamente las escuelas del país de su sistema educativo del orden federal, y entre ellas, están los CBTis, Cecatis, Cetis, Cetas, Cbtas, las secundarias federales y otros planteles, por tal motivo están la mayoría en terapia intensiva, cada escuela antes tenían asignado un presupuesto digno para operar o funcionar, después el gobierno federal dispuso que los gobiernos estatales y municipales lo hagan, al no lograrlo, le dejaron el paquete a los directivos de cada plantel y a las madres y padres de familia.
El origen de las cooperativas escolares data desde 1924, es tema largo, pero el propósito no era para asumir la responsabilidad de los gastos operativos de los planteles sino para alimentarlos, porque el gobierno federal enviaba recursos, hoy no envía nada, “Los directores y los padres de familia deben cooperar, sacar lana donde puedan, para la compra de papelería, escobas, gises, pintura y hasta pago de luz, mantenimiento de la infraestructura, jabón, trapeadores, papel del baño, etc, etc,” el gobierno federal hoy solo les paga el salario al personal y sobreviven las escuelas por las cooperaciones anuales o semestrales de los padres y madres de familia, pero principalmente por las “cooperativas escolares o loncherías” -las que venden comida chatarra-, son las que aportan entre $500 a $1,500 pesos por día laborable, es decir entre 7 mil a 20 mil pesos mensuales aproximadamente lo que pagan a cada escuela, lógico algunos directores se llevan su tajada.
Es decir, si hoy suspendieran la comida chatarra de un plumazo, sin aportar recursos el gobierno federal o el gobierno estatal, tronaría más del 80% de las escuelas del país, pues los padres de familia no están en condiciones de asumir el gasto o pagar mensualmente la aportación, y por lógica que tampoco los responsables de las loncherías sino les dan un tiempo razonable para modificar esquemas de sus alimentos que ofrecen, quebrarían rápido, las abandonarían, además tampoco los directivos y maestros pagarán de su sueldo la operatividad de su plantel.
GOBIERNO DEBERÍA EQUIPAR ESCUELAS EN LUGAR DE TIRAR DINERO Es muy lamentable que el actual gobierno federal no voltee los ojos a sus propios planteles y mejor tire o regale dinero a Juan Cuerdas en las colonias, inclusive se lo gastan para la compra de cerveza o drogas, pues entregan dinero a los “ninis” o desocupados para el supuesto bienestar, pero muchas empresas privadas de Colima y el país están siendo cerradas por tantos jóvenes y personas que dejaron de ir a laborar, miles de éstos jóvenes dejaron de asistir a las escuelas, pues de por sí mucha gente es muy floja, el gobierno gasta miles de millones de pesos sin generar productividad, aumenta más bien el vandalismo y la criminalidad, al no condicionar la entrega de dinero que les dan, ni los obligan a estudiar o trabajar capacitándose en empresas, otro panorama sería si apoyan y equipan a las escuelas, que son el gran semillero en formación de dichos jóvenes, funcionarían mejor los recursos socialmente, dijeron que mejoraría la seguridad pública nacional, pero estamos peor.
Por lo anterior, ojalá el Gobierno del Estado de Colima haga un estudio al respecto, pues obligar a las escuelas de un plumazo en retirar la comida chatarra en forma inmediata sería entrar en graves conflictos tanto con directores y padres de familia de las escuelas federales y del estado, porque ellos exigirán al gobierno federal y estatal asignen recursos para la operatividad, pues es lógico que los que pagan la concesión o el permiso para ocupar las cooperativas escolares tampoco pagarán de su bolsa un cambio repentino, al no ser rentables las cooperativas en forma inmediata las abandonarían, lo adecuado es fijar un plazo prudente para que gradualmente cambien el sistema de servicio de la alimentación y las bebidas, suspendiendo las frituras, los refrescos, inclusive las bebidas endulzadas con colorantes, reconocemos también que los “loncheros escolares” deben asumir su parte, para ofrecer guisados, frutas regionales, aguas de fruta natural, etc.
En síntesis, sin duda, es una excelente decisión presidencial y de la SEP, “suspender la comida chatarra en escuelas”, pero suspenderla de verdad, no en forma mediática como se ha hecho, no únicamente deben usar la pluma para aprobar un decreto federal, sino también meter la mano a la bolsa de la federación para fortalecer a las escuelas del país, porque miles están para llorar, urge destinar recursos para hacerlas operativas y funcionales con más equipo, en lugar de rergalar dinero a los ninis y dejarles todo el paquete a los gobiernos estatales o municipios, y menos dejárselas en forma irresponsable a los directivos, maestros y a los padres de familia, por eso, quizás estamos como estamos.
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