El inusual episodio ocurrió frente a la playa de Salagua, a la altura del campamento tortugario, cuando los pescadores se encontraban luchando por el sustento diario y entonces, al parecer una falla mecánica provocó la deflagración que terminó por consumir toda su nave.
Los pescadores fueron rescatados por otros lancheros, además que llegaron unidades de la Capitanía de Puerto y apoyaron para sofocar las llamas, aunque ya todo estaba consumido.
Las artes de pesca, hieleras, motor y toda la lancha en general quedaron destruidas y los restos de la lancha fueron jaladas hasta los muelles de la Capitanía para proceder con los peritajes correspondientes.
