Yo quiero presentarles la opinión de un universitario, la visión que se tiene en mi entorno y el como podría ser posible que ésta nueva reforma repercuta, en nosotros los próximos trabajadores. Contaremos con un trabajo de bajo nivel de estabilidad laboral, con una ganancia de salario mínimo más bajo de lo acostumbrado y con despido en el cual no se necesita justificación por parte del patrón.
Desde el año 1970, no habíamos contado con ninguna reforma laboral que tuviera un alto impacto, como el que se presenció el 1 de septiembre del presente año, cuando el presidente Felipe Calderón Hinojosa envió al congreso su propuesta para dicha reforma. Detonando una serie de comentarios, causantes de la reacción de la población mexicana, de diversos medios, de especialistas en el tema de lo laboral en nuestra legalidad y ante todo de la población en general, de los trabajadores.
México ha tenido problemas laborales en demasía desde muchos años atrás, en los que la estabilidad del empleo , cada vez era menos visible, la discrepancia entre el trabajador y el patrón ha sido notable, contamos un salario mínimo insuficiente para que la familia Mexicana tenga plena seguridad de poder cubrir sus necesidades básicas, necesitamos una normatividad que proteja al trabajador y le de la seguridad laboral que necesita, ofrecerle constancia en su trabajo, así como equilibrio en la vida que lleva dentro de la empresa y no al contrario como lo hace con esta reforma.
En algunos casos el patrón explotaba al trabajador, con jornadas viciadas y con un pago miserable si se hace relación de lo trabajado a lo remunerado. Pero también existen casos en los que es el patrón el que sale perjudicado, por los sindicatos que conforme pasan los años, se hace un conjunto de personas, con más poder y mayor ingreso económico. Que se fundó y se creó para proteger al trabajador de un mal trato de parte del patrón, pero últimamente hemos visto que el sindicato es una forma muy viable y eficiente de obtener dinero de los trabajadores, al mismo tiempo que se explota al patrón.
Todo lo anterior, hacía evidente que se necesitaba de una nueva legislación en material laboral. Y llegó el momento en que la reforma fue un hecho real, con tal reforma, se promete el incremento en un 4 % de la económica Mexicana, pero, ¿bajo qué costo?, no es una reforma que tenga como teoría el “ganar-ganar”, con esta reforma, habrá personas que ganen, que salgan con la Victoria en sus brazos y otras que tengan que estar en el grupo de personas a las que le tocará perder.
Los contratos temporales, o los que son de prueba, causa una incertidumbre en mi, como universitario, debido a que vamos a carecer del principio básico que es la estabilidad en el empleo. Habrá ventajas para nosotros, debido a que se está pensando en “el primer trabajo”, de esa forma los recién egresados contarían con un trabajo, sin embargo no duradero, estaríamos cambiando de trabajo cada 3 meses, sin poder desarrollar lealtad o fidelidad a un empleo.
El despido injustificado, es otra cuestión a tratar. Cuando teníamos en nuestra normatividad el hecho de no poder despedir a un trabajador sin un causas debidamente justificadas, que estuvieran previstas en la legislación y vigentes en nuestro marco jurídico. Se procesaban diversos juicios como causas de despido injustificadas, la ley en ese momento defendía al trabajador, velando por sus derechos y haciendo que se cumpliera lo previsto en la normatividad mexicana, en tal juicio el patrón ofrecía de nueva cuenta el trabajo o tenía que pagar una cantidad por ese despido injustificado, pero ahora con éste cambio en la reforma laboral, surtirán desempleos injustificados, múltiples personas se quedarán sin trabajo.
El despido injustificado, hará subir el nivel de personas que no cuentan con un trabajo, en consecuencia a eso, lo más lógico de pensar sería que del mismo modo la inseguridad tendría cierto incremento, si el desempleo por si solo, es un factor que determina la inseguridad, ahora con un México que viva con desempleo mayor, o con despidos sin ninguna justificación y con poca estabilidad laboral, la delincuencia podría aumentar, por lo menos ahí se tendría una mejor seguridad laboral y estabilidad.
Se necesita una mayor participación ciudadana en los ámbitos de la política, con esto no quiero decir que todos tenemos que ser servidores públicos, diputados o senadores, o con algún cargo burocrático en cuestión, me refiero al hecho de que debemos ser una sociedad que esté enterada de lo que pasa en el congreso, de las nuevas reformas, de las nuevas legislaciones, el conocimiento es poder, mientras tengamos un conocimiento superior y con mayor cultura podremos tener un cambio dentro de nuestra sociedad. Lo anterior lo expongo debido a que con la nueva reforma laboral de 2012, el 62 % de la población mexicana, no estaba enterada de lo dispuesto en la ley.
La sociedad mexicana, está más atenta a los partidos de fútbol, que pasan un domingo por la tarde, que por saber o tener conocimiento de lo que pasa en la vida política, en las cuestiones legislativas. Con una idiosincrasia de esta magnitud y con ese poco contenido de información con la que contamos, es complicado el hecho de poder ver un cambio notable en la sociedad, no solo en el área laboral, sino en todas, en la profesional, en el ámbito familiar, en cada rol que tengamos como individuos.
Si la reforma laboral no crea una nueva forma de vida laboral, siendo en beneficio de todos, tanto trabajador, como patrón, la estructura social de México se vería seriamente transgredida y causaría consecuencias de desempleo, de pobreza, de inseguridad, en donde el empresario ganaría más y el trabajador perdería más.
