Nilóticos

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Rincón de la Conciencia

Por: Antonio Valdés Mejía

El dios supremo Kwoth es quien da la vida y quien recibe la vida de vuelta una vez que un Nuer muere. Los muertos no descansan en un lugar concreto, a diferencia de la creencia de las religiones occidentales, sino que la persona al morir se divide en tres; la carne, el espíritu, y la vida. La carne se queda en la tierra, el espíritu va donde Kwoth, y la vida se queda en la tierra en la forma de fantasma que con la ayuda de un sacrificio va hacia el lugar de los fantasmas. El sacrificio juega un rol importantísimo en la espiritualidad Nuer, cuando un hombre está enfermo, cuando se ha cometido algún pecado, cuando una mujer es infértil, cuando nacen mellizos, después de ritos de iniciación, en matrimonios, funerales, y celebraciones mortuorias, después de homicidios, cuando son amenazados por plagas, cuando un fantasma está inquieto, etc. Entonces, se sacrifica una cabeza de ganado cuando se quiere evitar infortunios. Todas estas ceremonias se hacen normalmente con la ayuda del jefe piel de leopardo, quien no necesariamente tiene que ser parte del clan que le pide ayuda. Normalmente se sacrifica un buey y, una vez muerto, se reparte su carne entre los familiares de la persona que lo sacrificó. Dependiendo del grado de cercanía del familiar, se le da más o menos carne.

A diferencia de la cultura Cristiana quien da y quita la vida es Yahvé, el único Dios todo poderoso, y coincide en que el hombre y la mujer son tripartitos, es decir que tienen cuerpo, alma y espíritu. El cuerpo a la hora de morir se convierte en polvo. – Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste tomado. Porque polvo eres y al polvo volverás -. El alma se debate entre el cielo y el infierno y es el hombre quien decide a donde ir, si acepta o no el sacrificio de Cristo El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios – y finalmente el espíritu regresa a su origen Es que el polvo vuelve a la tierra, como era; y el espíritu vuelve a Dios, quien lo dio-. En cuanto al sacrificio también hay diferencia considerable, ya que cuando una persona está enferma, o una mujer es infértil o en homicidios, la muerte natural, siempre la mirada está en Dios por medio de Jesucristo, es decir, Cristo es el puente entre Dios y los hombres. – Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre -. Y no hay necesidad alguna de otro sacrificio del que ya hizo Jesús en la cruz. ¡Mi descanso no está en un sacrificio animal como el de los Nuer, sino en el que ya hizo Cristo por mí!