AMANECER POLÍTICO
Por Felipe Díaz Cortez
Antes del 2018 las quejas sobre el mal gobierno corrían por todos los rincones de la patria. Y como bien dicen: “no hay enfermedad que dure cien años, ni enfermo que los aguante”. Hoy sólo los opositores lo creen así que por fortuna son muy pocos.
El ese año, el pueblo se decidió y optó por un cambio verdadero, no como los que le prometieron por muchos años los gobernantes neoliberales. El movimiento, que no derramó una sola gota de sangre, lo encabezó un hombre sencillo y muy humanitario: Andrés Manuel López Obrador.
Desde aquel momento, van un poco más de siete años y el pueblo ha podido observar que se puede gobernar sin corrupción y para todos, pero de manera especial para los más pobres, para los que por muchos años fueron pisoteados y olvidados.
Sin embargo, la oposición apoyados en la inteligencia artificial, han elaborado, con mentiras y engaños, toda una campaña de desprestigio que por fortuna no ha influido en la mente de las y los mexicanos.
La prueba es el elevado nivel de aceptación que hoy tiene nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum, el más alto en mucho tiempo y que ninguno de los presidentes neoliberales alcanzaron en su mejor momento.
Lo que falta es que los opositores entiendan que el pueblo de México entró en un proceso de renovación donde no hay regreso.
Quitarse las lacras de encima es una oportunidad que jamás se va a desaprovechar y tienen que entenderlo los prianistas y sus amanuenses, no hay de otra.
Por lo que se puede afirmar que puede correr mucha sangre, pero los neoliberales no vuelven. El pueblo de México abrió los ojos, gracias a las benditas mañaneras, quizá en mejor logro del cambio verdadero.
Empieza un nuevo año y se renueva la esperanza de un cambio que permita vivir sin corrupción e impunidad, pero depende de todos nosotros, no sólo de quienes nos gobiernan.
Una invitación a todas las familias mexicanas para no tolerar que en nuestros hogares haya delincuentes, sino ciudadanos de bien que se respeten a sí mismos y a las personas que les rodean.
¡Feliz Año para todas y todos!

