Ayer, en Mérida, dijo que “no esperaremos los desprendimientos de otros partidos para ser fuertes, vamos a apostar por nosotros mismos y así vamos a ganar”, expuso en referencia a casos concretos como los de Tabasco y para Yucatán, en 2010.
De visita en entidades del sureste del país como parte de su recorrido rumbo a la dirigencia nacional del PAN, Nava aseguró que este año ganarán por vez primera un municipio tabasqueño lo cual, dijo, será el primer paso rumbo a la gubernatura, que será un triunfo que les llegará “más temprano que tarde”.
En el caso de Mérida, en poder del PAN desde 1991 y donde por primera vez no pudieron ganar al menos un distrito electoral federal, anticipó tratamiento especial para evitar que retorne un gobierno municipal del PRI.
Nava fue concreto al señalar que no habrá en su gestión al frente del PAN más imposiciones de candidatos: “El candidato panista a la alcaldía meridana no será designado por la cúpula nacional. Será el que la sociedad de Mérida necesite”, aseguró.
Luego de reunirse con el Comité Directivo Estatal del PAN en Yucatán y ratificar a la dirigente Magaly Cruz Nucamendi, integrante del grupo político del ex gobernador Patricio Patrón Laviada, Nava se dirigió a una reunión con directivos de Grupo Megamedia, propietario del Diario de Yucatán, mismo que generó un escándalo en torno al candidato del PAN en Campeche que concluyó con la renuncia del director de la Lotería Nacional por un presunto intento de soborno al periódico.
Ahí, dijo que el representante blanquiazul en las elecciones municipales será el “que la sociedad necesite, no el que deseen los panistas”.
Nava se refirió a la realización de una campaña de afiliación, pues desde 1997, cuando encabezaba el PAN el actual presidente Calderón, no se ha realizado una, además de que fijarán su posición en el Congreso de la Unión, donde el PAN es segunda fuerza política nacional.
En ese contexto, dijo que se impulsará desde el Congreso varias reformas, entre las que destacan la reelección de alcaldes y la reducción de números de diputados de 500 a 400 y de senadores de 128 a 90.
“Hay que ser una oposición con sustancia”, sintetizó y sobre su relación con el presidente Calderón, dijo que ésta “será estrecha”, aunque se debe de tomar en cuenta que “somos distintos, pero no distantes”.
