AMANECER POLÍTICO
Por: Felipe Díaz Cortez
Dicen que no hay que juzgar a todos por las actitudes de unos cuantos, y hay razón, sin embargo, esos pocos a veces generan más problemas que muchos, sobre todo cuando son financiados por dinero de dudosa procedencia. Lo vemos con los medios que desde hace mucho se vendieron al que mejor paga.
Pero hay otros que son igual o más peligrosos y me refiero a los que a nadie respetan y se pasan las leyes por el arco del triunfo. ¿Quiénes son?
Los que tiran basura al suelo.
Los que se pasan los altos o circulan en sentido contrario.
Los que no respetan al peatón y cuando lo ven cruzar las calles casi le echan el carro encima.
Los malos vecinos que siempre están provocando daños en su barrio, por ejemplo, los que tienen mascotas y no las cuidan de que no defequen en cualquier lado.
Los que producen y comercializan productos que dañan la salud de la gente.
Los que venden kilos, litros y metros incompletos.
Los que de manera dolosa perjudican a negocios que son su competencia.
Los que no pueden estar sin hacer tranzas o fraudear a terceros.
Los calumniadores y leguas largas.
Los que le mienten y engañan al pueblo con fines perversos.
Los que dañan o roban el patrimonio de otros.
Los que comprar su inocencia a funcionarios corruptos.
Y así podemos enumerar una gran lista de esos pocos que con el dinero robado a pueblo hacen más ruido que las hurracas en celo. Bueno, son tan tontos que se autoconvencen de que la gente es tonta y les cree.
Cierro mi comentario diciendo que todas las personas pueden hacer lo que quieran, lo que les venga en gana, siempre y cuando no afecten a terceros.
No olvidemos aquella frase de Don Benito Juárez García: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.”
AL CIERRE
Prevenir las enfermedades nos evita fuertes dolores de cabeza. Y a tiempo las cosas se pueden resolver.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

