Comentó que las adicciones no son privativos de una colonia o de un municipio, pero Manzanillo es el que más reporta.
“La drogadicción es un cáncer que se regó por todos lados, no es específicamente en una zona”.
Historias crueles de violencia
En Recolavi “manejamos los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos, manejamos mucho las cosas de Dios, yo me meto mucho a llegarle a la conciencia de la interna, a decirles que ya le afectaron demasiado, ya afectó demasiado, ya no hagas más daño, te tienes que querer, te tienes que respetar”.
Indicó que a parte tienen ayuda de psicólogos del DIF Estatal, del Centro Integral de la Juventud y de la Universidad Univa.
“Es muy importante también la intervención de los padres porque tienen responsabilidad, no culpabilidad, porque aquí es muy común que porque la madre tuvo que salir a trabajar, no tiene mucho cuidado con sus hijos, y si la hija no encuentra en casa lo que ocupa, como ayuda para hacer la tarea, pues se va a la calle. Por eso aquí lo que trato es de involucrar a la familia y cada sábado hay juntas de padres de familia”, dijo.
Resaltó que es muy doloroso ver cómo llegan las chicas al albergue porque la mayoría llegan en mal estado, violaciones desde los padres, padrastros, tíos, “y le agarran odio a los hombres y aquí tratamos de que reacomoden su identidad”.
Señaló que las chicas que tienen poco en su adicción en 3 meses de tratamiento están bien, pero las que han tocado fondo, duran hasta 9 o 10 meses.
No reciben ayuda
Mamá Laura indicó que en este albergue ninguna chica sale a “botear”, es decir, a pedir dinero en cruceros y avenidas, se mantienen de la ayuda de la gente.
“Me da mucho sentimiento que el Instituto Colimense de las Mujeres nos esté dejando solas, como si fuéramos no sé qué cosa, porque estamos involucradas en la problemática de la mujer, y si el ICM dice que está en contra de la violencia hacia la mujer y la discriminación, por qué no nos apoya, este ya es un problema grave”, comentó.
Resaltó que las personas que quieran apoyar pueden hacerlo en el domicilio de Recolavi, en la calle Mimbre 540, colonia Prados del Sur, “aquí recibimos todo lo que nos quieran traer, azúcar, frijol, leche, lo que sea su voluntad”.
