La carencia de ambulancias obligó a que paramédicos de la Cruz Roja, llegaran en una patrulla de Seguridad Pública y luego lo colocaron en una patrulla de la Policía de Procuración de Justicia para entonces canalizarlo a la clínica Echaury.
El repartidor de tortillas permaneció tendido por más de media hora, en medio de un charco de sangre, ya que al parecer presentaba fractura expuesta a la altura del tobillo derecho.
También llegó el patrón y el papá los cuales lo acompañaron al nosocomio, mientras que la moto, el camión y el conductor probable responsable, quedaron a disposición de Vialidad.
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