Por José Díaz Madrigal
Hubo un tiempo que Argentina tuvo el mayor ingreso per cápita -por individuo- del mundo entero. Efectivamente, mayor que Estados Unidos, Francia o Alemania. Luego permaneció con rangos económicos similares a los estadounidenses, de tal modo que en la época de las grandes migraciones europeas del siglo pasado, con rumbo al continente americano; para un polaco, checo o italiano; tenía el mismo valor arribar en barco a Nueva York, que llegar por el mismo medio a Buenos Aires.Los dos países Estados Unidos y Argentina, gozaban de niveles de bienestar con sus respectivos habitantes, bastante parecidos. Aquel fenómeno migratorio, es el motivo que en Argentina exista un alto porcentaje de personas con apellidos no hispanos, predominando los de origen italiano; por ejemplo: Bergoglio, el apellido del papa Francisco; Milei, que es el apellido del nuevo dirigente argentino.El auge económico argentino, se mantuvo a lo largo de los años, hasta que tuvo su infame entrada triunfal el populismo de izquierda, el peronismo de la mano de Juan Domingo Perón y su mítica Eva Duarte o Eva Perón, la aclamada esposa del coronel que supo conquistar al pueblo argentino, prometiendo el oro y el moro. Por supuesto, nunca se pudo cumplir ni por ella, ni por su marido lo que ofrecieron. Sin embargo los argentinos cayeron en la trampa del izquierdo-peronismo, alucinados por la sarta de mentiras encubiertas.¿Qué le pasó a la otrora bonancible y próspera Argentina? Lo que pasa es que están pagando el precio de no abrir los ojos y dejarse engañar por líderes oportunistas, que no tienen ningún escrúpulo de conciencia al arruinar a un pueblo completo, con tal de llegar o mantenerse en el poder. Una vez comentó Napoleón Bonaparte: a mi no me importa perder un soldado o un millón de soldados, con tal de lograr mi propósito. Así de perversos y depravados son éste tipo de liderazgos.A finales de la administración de Vicente Fox, se suscitó un encontronazo diplomático entre éste y su par argentino Néstor Kirchner -izquierdista-. El primero criticó la poca o nula voluntad del segundo de adherirse a un tratado comercial que beneficiaba a los gauchos. De inmediato Kirchner le reviró con el clásico acento argentino: ché, que Fox se ocupe de los mexicanos, que yo me ocupo de los argentinos. Hubiera sido ese tratado, una válvula que quitara presión a la economía de ese país. Era el 2006, el cambio entre el peso argentino y el dólar estaba de uno por 3.50. En la actualidad es de uno por 1000.00 pesos argentinos. Además de una inflación de arriba del cien por ciento.El día de hoy toma protesta como presidente de la Argentina, el polémico Javier Milei. Éste personaje ha capitalizado la inconformidad de un país, que está hasta la madre de líderes izquierdistas, que hundieron y llevaron a la pobreza a un pueblo que en otros tiempos era de los de mayor prosperidad. Milei consiguió representar el hartazgo social, frente a los malos gobiernos de izquierda. Milei ofrece otra vía para terminar con la desesperante y larga crisis socioeconomica. Se puede interpretar el triunfo de Milei, como una tendencia del fracaso de los gobiernos izquierdistas que se vislumbra están cuesta abajo, como un fiasco, un desastre.Todo el mundo estaremos observando el desempeño de éste presidente. Ojalá tenga el valor y talento de poner orden enderezando el rumbo de su país. Sí logra hacerlo, será el declive de las empobrecedoras políticas izquierdo-populistas a nivel mundial.

