En dicho evento, la legisladora destacó que el campo es el motor del país y que la educación se constituye en la herramienta fundamental para generar la transformación social y las oportunidades de desarrollo para los mexicanos.
Es por ello que Mely Romero sugirió rescatar el Sistema Nacional de Capacitación Técnica Rural, que permita que las nuevas generaciones conozcan, se interesen y recuperen el deseo de trabajar todas las potencialidades del campo, pues está demostrado que los hijos de campesinos no necesariamente estudian agronomía o carreras afines, lo cual incrementa el abandono del campo pese a la riqueza que es capaz de generar.
La priista compartió, cómo es que Colima ha avanzado en el fortalecimiento del campo, pues el Gobierno del Estado está realizando un diagnóstico del potencial productivo de la zona agrícola, que pretende ser la punta de lanza para que trabajen de manera coordinada el Colegio de Agrónomos, los productores y las autoridades en la creación de programas destinados al aprovechamiento de la tierra y para la generación de proyectos rentables.
A la par de lo anterior, la legisladora considera que es necesaria la creación o restablecimiento de un programa de fomento a la organización rural, que fortalezca las cadenas productivas, incremente la competitividad de los productos y mejore la comercialización de los mismos.
Todo ello sin dejar de lado la base fundamental de este cambio: las instituciones educativas, mismas que deberán trabajar para flexibilizar la educación básica en la zona rural y para fortalecer e incrementar las carreras afines al campo.
De lograrse este objetivo, se frenaría la migración a la zona urbana en busca de mayores oportunidades, pues de acuerdo cifras del INEGI en 1970, un 58 por ciento de la población habitaba la zona urbana y 42 por ciento la zona rural, mientras que en el 2010 la cifra cambio y el 77.5 por ciento de la población se concentró en la zona urbana dejando sólo al 22.5 por ciento en la rural.
En este sentido, la Senadora añadió que se ha demostrado que los programas federales asistencialistas, como “Oportunidades” y el “Seguro popular” no han tenido el impacto esperado y el número de pobres no se ha disminuido, y por el contrario ha aumentado.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación (Coneval), del 2008 al 2010 el número de mexicanos en pobreza extrema no disminuyó en nada, pero el porcentaje de quienes viven en pobreza sí se incrementó de un 44.5 a un 46.2 por ciento, lo que significan 3 millones de personas más viviendo en carencia; cifra alarmante considerando que se produjo en tan sólo 2 años. Es por estas razones que considera que los esfuerzos deben concentrarse en elevar la calidad educativa de la zona rural.
Finalmente Romero Celis mencionó que quienes cuentan con estudios de primaria terminada, reducen su posibilidad de estar en pobreza alimentaria en un 7.3 por ciento; la falta de oportunidades un 8.3 por ciento y la pobreza patrimonial disminuye hasta en un 6.1 por ciento, cifras que se elevan al concluir la secundaria en un 10, 12.5 y 90 por ciento respectivamente, como datos para manifestar su profundo interés en pugnar por que se incremente la calidad educativa del país.





