Así lo expresó Efraín Naranjo Cortés, presidente de la Comisión de Derechos Humanos No Gubernamental, con respecto a las declaraciones de la magistrada donde dio a conocer recientemente que el Congreso modificó la Ley Orgánica para que sólo tres personas tomaran las decisiones en el Stje.
Entre sus denuncias, informó que de los 10 millones de pesos del Fondo Auxiliar que se tiene para capacitación y equipo, ahora sólo quedan 300 mil pesos, y que además se dejó de pagar a la Dirección de Pensiones, por lo que en este momento se adeudan 5 millones de pesos, cuando ese dinero se descuenta a los trabajadores mensualmente.
Al respecto, Efraín Naranjo advirtió que esas denuncias deben atenderse, pues no puede ser que solo tres magistrados estén tomando las decisiones.
“No es lógico que, en el caso del pleno, las decisiones mayoritarias se decidan por la minoría de magistrados, eso tampoco me parece lo correcto, a reserva de que en el propio reglamento interno se establezca. Hacer que la minoría sea la que triunfe sobre las mayorías es una cuestión ilógica”.
“Debería haber mayorías por lo menos la mitad más uno, que sea una decisión colegiada y que cada uno de la minoría puede interponer su voto específico, razonado, que quedara en las resoluciones”.
Expresó que también debe sancionarse a los magistrados que faltan a las sesiones.
Señaló que la reforma que hizo el Congreso para que la responsabilidad recayera en tres magistrados es “mañosa; lo digo únicamente por lo que se publicó, fue un albazo o una reforma fast track a modo y creo que eso nos pone en riesgo el equilibrio de que sea un poder el que influya en el otro o dos poderes en uno, el ejecutivo y legislativo para favorecer a determinada facción o persona. Creo que eso nos pone en peligro a todos y se ve mal; no hay equilibrio republicano, de poderes, sano”.
“A nosotros nos queda claro que el poder judicial ha sido apéndice permanentemente a nivel federal y estatal del ejecutivo en turno. La Suprema Corte lamentablemente también no ha sido autónoma totalmente. Una Corte cómplice que en los estados se reproduce”.
“De nuestra parte sí estamos de acuerdo en que las cosas sean claras, sean rectas, pacíficas, que los magistrado actúen conforme derecho y si el derecho va en contra de la justicia, sigan a esta última que al final los tribunales internacionales les darán la razón”.
Asimismo, pidió a los magistrados “que den testimonio de honradez”.





