Con este nuevo grupo son ya 23 los judiciales colimenses puestos en libertad, quienes acudieron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Cedh) a presentar su queja por tortura y detención ilegal.
Los judiciales fueron atendidos por el ombusman Roberto Chapula, a quien le narraron que fueron torturados por los marinos y por parte de la PGR fueron mezclados en el Centro de Arraigos con sicarios de los Zetas, de La Familia, y los propios Afis, les dijeron que éramos agentes de la Procuraduría detenidos por nexos con los carteles.
Asimismo, manifestaron que ahora buscarán que los valore un médico para saber cómo se encuentran de salud y pasarán tiempo con su familia, para posteriormente analizar si continuarán trabajando para la Procuraduría General de Justicia, toda vez que el gobernador Mario Anguiano prometió que tendrían sus plazas disponibles para cuando salieran libres.
VERGíœENZA
Por su parte, Roberto Chapula expresó que esta mala experiencia de los agentes judiciales, a quienes se les detuvo de forma arbitraria, sin orden de aprehensión, y se les torturó y aun con la tortura no se comprobó su nexo con la delincuencia, es una vergí¼enza para el estado mexicano, para las instituciones.
Subrayó que la tortura debe ser desterrada y no debe ser usada ni se justifica en aras de la seguridad, sino que las autoridades deben actuar en estricto apego a derecho.
Resaltó que tampoco es correcto que los policías hayan sido mezclado con sicarios, pues se les debe mantener a parte.
