LAS PRIORIDADES DE LOS MUNICIPIOS

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    No siempre es así, por lo regular, las funciones administrativas y prestación de servicios públicos deben ser impulsadas por los trabajadores de confianza que llegan con el nuevo presidente municipal, pero cada vez son menos éstos últimos, porque los nuevos alcaldes tienen poco margen para la contratación de nuevo personal.

    Si bien los servicios públicos como el alumbrado en las calles, la recolección de la basura, la poda de árboles y arreglo de jardines y camellones y bacheo, entre otros son labores cotidianas que el ayuntamiento está obligado a cumplir, todos los alcaldes desean construir obra pública, aunque sea mínima, con el objetivo de marcar diferencia entre la ciudad que recibieron y la que entregarán.

    Sin embargo, las deudas que por diferentes razones han adquirido las administraciones municipales, atan de manos a los presidentes municipales quienes al inicio de esta administración recibieron una planta laboral considerable, pero un presupuesto que ya no alcanza para cubrir la nómina de fin de año, ya que se deberán pagar aguinaldos y bonos como parte de sus prestaciones.

    ¿Qué hacer? Es la pregunta que los alcaldes reflexionan. La época navideña debe ser una oportunidad para las administraciones municipales y no verla como una carga monetaria en su presupuesto.

    Todos los presidentes municipales desean cerrar el año con el pie derecho y se enfocan a darle a la ciudadanía lo que ellos consideran como bueno, divertido, entretenido, etc.

    Algunos se enfocan en espectáculos charro-taurinos aprovechando fiestas religiosas como Coquimatlán, que de alguna manera no es oneroso para el ayuntamiento y reactivan la economía del pueblo con las verbenas y venta de artesanías, así como la visita de familiares de otros municipios, estados y hasta de Estados Unidos.

    Otros como Manzanillo prefieren invertir en espectáculos vistosos para los turistas como los fuegos pirotécnicos a la orilla de la playa, que representan siempre un desembolso considerable para la administración municipal, pero se entiende que aquí la secretaría de turismo tendrá mucho que ver.

    El caso de la ciudad capital en los últimos años se ha caracterizado por instalar una pista de hielo en el parque Hidalgo, que sin duda, es una recreación muy sui generis para la población, pero con un costo muy excesivo para las arcas municipales, ya que cada vez que se instala deja pérdidas por más de un millón pesos, que bien se pueden invertir en obras públicas que dejarán beneficios a la población por mucho más tiempo que tres semanas de recreación.

    En ese sentido, los alcaldes deben enfocar sus baterías para priorizar gastos, llevar beneficios, espectáculos, entretenimiento y hasta oportunidad para el comercio formal e informal que reactive la economía de las administraciones municipales, pero sobre todo la familiar.

    La creatividad de los equipos de los alcaldes estará a prueba en este época navideña, con las administraciones endeudas que recibieron el camino será la acertada elección en implementar una estrategia para invertir poco, ganar el máximo y la gente reciba estímulos económicos, visuales y hasta placenteros.

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