La literatura rusa y nuestros días

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Entre libros y café

Por: José Luis Cobián León

De los grandes escritores del siglo XIX que conforman la época de oro de la literatura rusa, son sin duda, Nikolái Gógol, León Tolstoi, Fiódor Dostoyevski, Antón Chéjov, por mencionar algunos, que como dijera el gran humanista y erudito mexicano, Ernesto de la Peña representan un universo en sí.

Dos de los grandes hombres que fueron impactados por un escritor ruso, fueron Gandhi y Martin Luther King, recordados como héroes nacionales que se fundamentaron en la no violencia. Este ruso que impactó a estos dos grandes hombres, fue León Tolstoi, con su obra “El reino de Dios está en vosotros”. Cabe señalar que Gandhi fue llamado Mahatma porque significa Alma Grande y Luther King fue un luchador por los derechos de los afroamericanos.

Pero una historia muy bella con pasión y compasión, es la del conde León Tolstoi, que gozando de una riqueza y dentro de los privilegios de la aristocracia rusa incursionó en la milicia creyendo que alcanzaría su ambición de grandeza y el deseo de escribir sobre ello, pero conforme se fue adentrando a los combates se dio cuenta como los oficiales aristocráticos se mantenían al margen de la batalla, mientras los soldados en el frente morían masacrados.

Por lo anterior, sus deseos de escritura tomaron otro sentido, en lugar de idealizar la guerra la vio como una forma de caos, horror y baño de sangre. Fue así que desbordó su pluma narrando estas aberraciones, describiendo a hombres de todas las edades que minutos antes de la guerra gritaban hurras de ilusiones y esperanzas, para después quedar tirados en el piso con manchas de sangre frescas, con extremidades rígidas de su cuerpo.

Todos sus escritos fueron publicados en un periódico ruso, la reacción de sus lectores fue extraordinaria, debido al tipo de narrativa sensible, sentida y con la frescura de una nueva narrativa.

Desde su niñez siempre pensó como terminar con la miseria humana, pero después de las batallas regresó más sensible, sentía las limitaciones de sus sirvientes y más aún por los menos favorecidos, los aldeanos que vivían en extrema pobreza, el hambre y la muerte, por lo que dejo de escribir para dedicarse a buscar alternativas de ayuda.

Posteriormente basado en sus experiencias escribió “La guerra y la paz”, obra que fue publicando por capítulos hasta llevarla a término después de 6 años, la que representó para los rusos la épica leyenda de la guerra de 1812, lo que le dio la distinción como el primer gran escritor de Rusia, obras que siguen siendo aclamadas en todo el mundo.

A pesar de las críticas de las familias aristocráticas mando construir una escuela para sus sirvientes que eran no menos de 300, por lo que León Tolstoi demostró siempre que a pesar de sus excesos con el género femenino, siempre mantuvo un fuerte sentido de moral y sentir por el prójimo, de ahí la hermosura de su literatura y su gran humanismo que nos ilumina hasta nuestros días, que hicieron de su vida y sus obras algo perfecto, clásico y digno.

Tolstoi, consideraba que la escritura puede causar un impacto sobre los problemas que adolecían en su país e influir en ellos para mejorar la situación. Lo cual comparto, y quizás, como se cita en el Zóhar (libro de adivinación) las palabras nunca caen al vacío.

Es por eso que si planteamos con justes, lograremos una reflexión sobre el ambiente político, autoridades, servidores públicos y sociedad, buscando una moral más desarrollada basada en la no violencia que nos permita soportar con inteligencia y sensatez las críticas. Para que no quede nada en el tintero, comentarios: [email protected]