LA BURRA QUE HABLA

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Por: José Díaz Madrigal

Cuando el pueblo de La Biblia, los israelitas, que eran esclavos en Egipto  salieron de ese país, conducidos por Moisés, rumbo a la tierra prometida; anduvieron errantes durante 40 años por distintos lugares. Procuraban rodear poblados que les eran hostíles para no confrontarlos, sin embargo a veces no les quedaba de otra que presentar batalla a naciones que no les permitían pasar para ir a su destino.

Uno de esos pueblos belicosos que de ordinario eran enemigos de Israel, fueron los habitantes de Moab, asentados frente a la ribera oriental del Mar Muerto, en el actual Jordania. Para evitar que pasaran por su territorio, puesto que les temían; el rey moabita mandó traer desde Siria a un adivino, con poderes para bendecir o maldecir. La idea es que maldijera a los israelitas y de ese modo poder derrotarlos en el campo de batalla.

El adivino se llamaba Balaam. A éste, El Señor Dios de Israel le dijo que no debería maldecir a los israelitas y que no debería ir. Ante la insistencia de los de Moab para que fuera con ellos, El Señor le dijo a Balaam: te doy permiso de ir, aunque sólo podrás decir lo que yo te diga.

Balaam se fue en su burra hacia el sur, a Moab. Malintencionadamente su plan era desobedecer y maldecir a los israelitas, puesto que le ofrecieron regalos; aunque El Señor le había dicho que no lo hiciera. Entonces el ángel del Señor se le apareció en el camino. Balaam no veía al ángel, pero su burra si lo veía. Primero la burra asustada se se salió del camino, luego la burra se acercó tanto a un paredón que aplastaba el pie de Balaam, al final de plano la burra se echó en medio del camino, sin querer caminar. Las tres veces, Balaam la tundía a garrotazos.

Después, El Señor hizo que la burra hablara ¿Por qué me pegas? Balaam contestó, porque te burlas de mí. La burra le dijo, has montado sobre mí muchos años ¿Alguna vez te había hecho algo así? Entonces El Señor dejó que Balaam viera al ángel, éste le dijo: El Señor te advirtió que no fueras a maldecir a Israel. Balaam contestó: me he equivocado, volveré a mi casa. Pero el ángel le respondió, puedes ir a Moab, aunque sólo podrás decir lo que Dios te diga.

Al llegar a Moab fue recibido por el rey, éste le explicó el propósito de maldecir a los israelitas para derrotarlos. Déjame subir a la cima de aquella colina, dijo Balaam, para ver que me dice El Señor. Tan luego  bajó le pregunta el rey, que le había dicho El Señor. Balaam contestó: He recibido bendiciones y no puedo dejar de bendecir, no descubre maldad en Jacob ni encuentra crimen en Israel, El Señor su Dios está con él. Dios lo sacó de Egipto y no valen presagios contra Jacob ni conjuros contra Israel.

El rey de Moab se molestó y dijo a Balaam ¿Qué me estás haciendo? Te he traído para maldecir a mi enemigo y te pones a bendecirlo. Si no lo maldices, al menos no lo bendigas. Balaam con su burra volvió a su casa.

La semana que pasó, en las redes sociales fue tendencia un video donde la ministra Lenia Batres, se topó inesperadamente con una desagradable sorpresa en un auditorio, durante una conferencia. Pues resulta que ella misma había invitado al catedrático y Doctor en Derecho  Juan Antonio García, de La Universidad de Oviedo en España. Éste caballero es especialista en temas relacionados con El Poder Judicial.

El experto español explicó porqué motivo y también como afecta la elección de jueces, ministros y magistrados por el voto popular.

El conferencista europeo desconcertó a la Batres y a la audiencia, diciendo lo contrario de lo que ella quería que dijera. El maestro comentó que los juzgadores que son elegidos por el voto del pueblo, servirán sólo para mantenerlos controlados y hacerlos serviles al poder ejecutivo. También dijo, no podemos hacer juez a cualquiera, porque estará al servicio del partido que lo postuló.

Abundó además que los jueces electos, trabajan en función de que necesita mi partido. Es una combinación perfecta, jueces elegidos con mucho poder, pero políticamente subordinados. De esa manera los juzgadores que ganan una elección, se convertirán en una delegación del ejecutivo como concesión de partido, que respeta la ley, sólo cuando al poder le conviene.

Que chasco se llevó Lenia puesto que le salió el tiro por la culata, lo mismo que le pasó al rey de Moab que mejor regresó a Balaam para su casa, junto con su burra. Asimismo sucedió con el catedrático español, que Lenia creyó que venía a alivianarle el penco para que disertara a favor de la reforma judicial, pero no, el jurista del otro lado del Atlántico, en forma figurada también se montó en su burro y no quiso hacerle el caldo gordo a la jurista mexicana hablando mal ni maldiciendo a los opositores de la reforma judicial, como era el deseo de la Batres, que se quedó haciendo de tripas, corazón y bofe, para disimular su disgusto.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.